Por Carlos Chavarría

Por el bien del propio Dr. López Gatell ya es tiempo de que se vaya a otra cosa. Ahora la agarró, al más puro estilo de su patrón,  contra la revista Lancet [www.thelancet.com],  repositorio británico de conocimiento médico, por haber publicado un reporte sobre la evaluación de muertes de personal de salud en México [www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S0140-6736%2820%2931955-3] que indica que las cosas están mal por acá.

La revista Lancet no sabe de él, ni de López Obrador o de la 4T, así que no les interesa para nada la política mexicana. No son adversarios o amigos de MORENA o cualquiera de sus personajes, como acostumbra razonar López Obrador.

Al igual que López Obrador, El Dr. López Gatell tiene otros datos que nadie ha visto que prueban, según él, que Lancet y los autores del reporte son unos mentirosos. Si es así, lo correcto es que él doctor publique un reporte con sus datos y se continúe con el camino de la ciencia y el debate científico.

El Dr. López Gatell sabe que existen áreas de trabajo en el gobierno que por su naturaleza son “tumbas” de carreras políticas, porque nunca se obtiene el óptimo, entre ellas está la salud, la seguridad, el transporte, y otras más.

El Dr. López Gatell escogió ser médico, meterse en el tema de salud pública, agarrar la campaña contra el COVID él solo, poner su rostro a diario para recibir todos los golpes, nadie lo obligó, más vale que se conforme con el resultado final, el olvido, como fue con el Dr. Córdova cuando le entró a la influenza en 2009-2010.

El reporte en cuestión relata opiniones y estadísticas del propio personal de salud que hablan de la miseria que priva en ese  sector en nuestro país. Ahí están los nombres de las personas, lo mejor sería que se acercara a ellos y aprovechara el momento para presionar por cambios en la atención de la salud en México y no andar soñando con posiciones o carreras políticas que no tendrá.

Es muy claro que el Dr. López Gatell ya entró en la corte de AMLO y trata de que su gran señor no se moleste para aspirar a verse favorecido con sus favores y mercedes algún día.

Las muertes son reales, los enfermos son reales, y todos ellos tienen una red de vínculos que al final serán una abrumadora mayoría. Si tomamos las cifras negras dichas por el mismo López Gatell, el número de contagios y muertes puede ser desde el doble y hasta 8 veces más de lo reportado.

Así las cosas, serán millones de personas que no podrán olvidar con facilidad el dolor  que dejará como resultado la pésima gestión de esta epidemia y su rostro estará en el centro, así como el de sus jefes, por más  culpas  y conspiraciones que ellos vean.

Más temprano que tarde el sistema se verá en la necesidad de echarlo fuera para expiar los pecados de una mala administración, así que mejor ya debe irse antes que su ya conocido rostro quede más desfigurado.