Por Eloy Garza González

El periódico “El Norte / Reforma” no sabe que su principal adversario no se llama Andrés Manuel López Obrador. El principal adversario de la familia Junco se llama Facebook, Instagram y Twitter.

Ayer, “El Norte” publicó en formato video una investigación curiosa: “Así gastan en Facebook aspirantes en NL: checa quién invierte más en publicidad para redes” (21/9/2020). En la nota se dice que ciertos políticos de Nuevo León “han hallado una vía para publicitarse sin ser fiscalizados. Y aunque la ley electoral no los regula con claridad, Facebook empezó a exhibirlos, en aras (sic) de su nueva política de transparencia”.

El senador Samuel García encabeza la lista de “exhibidos” por el periódico de Junco, con un gasto acumulado en Facebook de $736, 645 pesos. seguido por Víctor Fuentes, con una suma de $125,695 pesos.

Para empezar con mis asegunes, el portal de “El Norte” reproduce esa nota poniéndole al lector un anuncio previo: ¿de quién cree usted? Pues del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, uno de los más fuertes aspirantes del PRI para gobernar Nuevo León. ¿Se lo puso gratis “El Norte” a Adrián? ¿Fue un favor a “su gallo”? ¿O los anuncios pagados de este periódico sí están legitimados, no como los de Facebook?

Ahora bien, haré algunas observaciones de carácter más técnico. El poderoso Facebook se da el lujo (no como “El Norte”), de cobrar la promoción de un post sólo en razón de las vistas que consiga en el plazo de uno o más días. Si tu post no tiene mucho pegue, Facebook no te cobra el total de la suma que invertiste. Tienes la opción, claro está, de promocionar tu página completa, pero opera casi en los mismos términos. Si no tienes mucho impacto, el saldo que inviertes en esa ocasión no se te cubrirá, o se cubrirá solo en cachitos.

En otras palabras, los aspirantes que han invertido menos que el vanidoso de Samuel en Facebook, pagaron mucho menos a esa red social quizá porque son más honestos, o más decentes, o más codos que el joven senador. Pero también cabe la posibilidad de que sus impactos en redes sea tan mediocre o tan poco atractivo para los usuarios, que por más que intentan, no logran posicionarse virtualmente a la par que Samuel (en la vida real ya será otra cosa).

Otro de mis asegunes es de carácter más malicioso. Por favor, no sean tan ingenuos. No todos los aspirantes le meten lana a sus propias cuentas como figuras públicas. Es más: casi ninguno lo hace. Prefieren metérselo a portales fake de noticias o a páginas chafas de encuestas patito. Por eso han brotado bots como hongos. Así estos aspirantes se inventan que van arriba en las preferencias electorales como por arte de magia. Mientras más páginas falsas se abran para echarse flores, más gastan estos políticos en Facebook, tanto o muchísimo más que Samuel. Al final, todo mundo se hace tonto en este sainete de los millones, menos los dueños de las redes sociales, que ya desbancaron comercialmente a los grandes imperios de papel como lo fue “El Norte / Reforma” en sus buenos tiempos .