En días recientes, el presidente López Obrador reveló la existencia de una red de políticos ligados al exgobernador César Duarte y al actual gobernador Javier Corral, que acaparan la explotación del agua y están detrás de las movilizaciones en la presa la Boquilla.

De acuerdo a las investigaciones, se revela que existen dos grupos retenedores del vital líquido: el de la familia Urionabarrenchea, la cual está vinculada con el ex gobernador César Duarte.

Y la familia, Porras Muñiz, productores de cebollas y vinculados al diputado local del PAN, Jesús Valenciano.

Sin embargo, las indagatorias no mencionan a la cervecera Heineken, que tiene un uso intensivo del agua de esta zona, lo cual ha provocado una desigual distribución del agua. Y que cabe señalar fue autorizada su instalación en febrero de 2018 por la Comisión Nacional de Agua (Conagua) y por el propio Javier Corral.

Corral y Heineken

El 27 de febrero de 2008, el gobernador del estado Javier Corral, el secretario federal de economía Ildefonso Guajardo, en representación del entonces presidente Enrique Peña Nieto, y Dolf van den Bribnk presidente de Heineken México, inauguraron la planta de Heineken en el municipio de Meoqui.

Su cuenca hidrológica son los ríos San Pedro y Conchos, siendo este último uno de los ríos que abastece la presa La Boquilla, con la que se paga el agua del tratado con los Estados Unidos.

La planta de Heineken México tiene un consumo promedio de agua de 3.4 litros de agua por cada litro de cerveza producido.

Esto complica la situación de la distribución del líquido en una región geográfica como la de Chihuahua, donde la mayoría de su extensión es semidesértica, con poca disponibilidad del agua.

Y aunque, el mandatario estatal se ha lanzado en repetidas ocasiones por el tema contra López Obrador. El panista se le olvida que fue él mismo, quien en un acto inmoral otorgó una cantidad importante del agua a una planta cervecera, la cual envía 40% de su producción hacía Estados Unidos.