Sólo queda el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine); la lucha ahora es que a través de éste se puedan recuperar las funciones de promoción y financiamiento, escribió el cineasta Guillermo del Toro en su cuenta de Twitter sobre la extinción del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), y de que ahora esa institución sea la encargada directa de distribuir los apoyos destinados a este arte.

La paradoja es que (Fidecine) tenía resultados y transparencia, señaló Del Toro, al hacer alusión a uno de los argumentos dados por el presidente Andrés Manuel López Obrador para desaparecer los fideicomisos. Yo seguiré buscando apoyar a los nuevos cineastas y a nuestros talentos de animación, aseguró el realizador tapatío.

En redes sociales los actores y productores Diego Luna y Gael García Bernal promovieron la etiqueta #NoNosPoliticen junto a una petición en la plataforma Change.org para solicitar al Congreso de la Unión que no apruebe el dictamen para desaparecer los fondos públicos.

Sujetos a ciclos políticos

“Si desaparecen los apoyos a la ciencia y la tecnología, el cine y la cultura, la reparación a víctimas, la protección de periodistas y personas defensoras de derechos humanos –entre otros temas– quedarán sujetos a los ciclos políticos y criterios de los políticos”, advierte el documento.

La petición destaca que estos apoyos sirven para separar el financiamiento público y privado de los ciclos políticos, es decir, que al administrar los recursos separados del gasto corriente del gobierno, el apoyo no está sujeto a las negociaciones del presupuesto anual suscitadas en la Cámara de Diputados.

Asimismo, destacan que los fideicomisos permiten transparentar el gasto en estas áreas conforme a reglas fijas, además de hacer más eficiente su acceso, porque evitan la burocracia de las dependencias oficiales y permiten diseñar y fiscalizar adecuadamente proyectos de mediano y largo plazos. Gracias a eso podemos planear con certeza proyectos multianuales, como los que requieren la investigación científica y la gestión cultural (por ejemplo, la producción de películas).

La carta está firmada no sólo por instituciones cinematográficas o personalidades involucradas en la industria, sino también incluye a representantes de sectores como la ciencia y a algunas asociaciones civiles, así como a Carlos Cuarón, Gary Alazraki y Natalia Beristáin, entre otros.

Sin embargo, en Twitter hubo otras voces que defendieron la medida, como el actor y político Damián Alcázar, quien escribió: Siempre, cuando el Presidente toma una medida contra la corrupción, los abusos, el influyentismo, el nepotismo, todas las lacras de la política lloran como plañideras; ¿esos fideicomisos estaban exentos de actos de corrupción?, está demostradísimo de que en el Fidecine había abusos.

Ayer anunció que prepara, junto al cineasta Luis Estrada, una cinta sobre la 4T. Primero los pobres o El Pueblo bueno es como podría titularse.