Por Eloy Garza González

Donald Trump acaba de anunciar que él y Melania tienen Covid-19. Lo que ningún medio dice aún es que en el pasado debate, Trump, de 74 años estuvo durante una hora a menos de 3 metros de Joe Biden, de 77 años. Y quizá también se llevó de encuentro al moderador del debate Chris Wallace, otro setentón con problemas cardiacos que estuvo igualmente expuesto al baño de saliva presidencial.

En un momento del debate (el peor de toda la historia), Joe Biden reclamó al Presidente que no usara cubrebocas. Y Trump le respondió burlón que no era necesario usarla. No se la puso en mitines masivos ni en entrevistas con los medios, y no lo iba a hacer ahora.

Les comparto un dato histórico: EUA nunca ha suspendido una elección presidencial. Nunca. Ni siquiera durante la Guerra de Secesión (1861-1865) que estuvo a punto de disolver al país. El proceso electoral de nuestros vecinos del Norte es lo más puntual que tienen en su agenda política.

¿Lo intentará hacer Trump? Probablemente. Pero el sistema político no lo dejará bajo ninguna circunstancia. A troche moche, la democracia liberal representativa de EUA todavía guarda algunos principios inamovibles. Este es uno de ellos.

En las últimas semanas he repasado todas las películas de Alfred Hitchcock, el “mago del suspenso”. Con el debate presidencial Trump/Biden suspendí la película que me tocaba ver esa noche. Ahora entiendo que no: con un formato audiovisual distinto, más vulgar, más rastrero, más ruin, pero seguí segregando la misma adrenalina que me inducen las películas de Hitchcock, bajo un título, eso sí, sutilmente alterado: “el hombre que nunca supo nada”.