Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

Los muchachos de Rodrigo Medina de la Cruz han entendido mal la sondeo-dependencia: las encuestas patito no popularizan lo positivo, al contrario, magnifican lo negativo. Nadie les cree a esos “estudios demoscópicos”. Ni sirven para posicionarse ni sirven para acabar con los negativos que los precandidatos arrastran. Es un ejercicio inútil, digo más, es dinero tirado.

Así lo demuestra la reciente encuesta de Demoscopia Digital en la cual pone de puntero, mediante whatsapp, a Adrián de la Garza y a su partido, el PRI, en la carrera por la gubernatura. La credibilidad de dicho estudio es vulnerada por los comentarios en redes sociales y, esto es lo grave, los comentaristas no sólo no se la creen, se carcajean. En efecto, las encuestas patito son una carcajada. ¿Cómo creer a una encuesta que se realiza por whatsapp? La nueva encuesta que viene, la del diputado local priista Francisco Cienfuegos, repetirá la falsedad.

Los medinistas Paco Cienfuegos y Adrián de la Garza han querido trascender las redes sociales y posicionar sus encuestas en medios tradicionales. Sucede hoy con el periódico El Horizonte donde, patitos, exponen una encuesta sin metodología visible, a no ser que me equivoque (agradezco que esta mañana ya hayan publicado, digitalmente, la metodología).

Quien va arriba en las encuestas no requiere inventar encuestas, eso es políticamente básico. No se crea una percepción desde la incredulidad, así sea en la prensa o en la televisión. La libertad de las benditas redes sociales pone a cada uno en su lugar.

“Suponga que usted ve un pájaro caminando por una granja. Este pájaro no tiene una etiqueta que ponga ‘pato’. Pero el pájaro ciertamente parece un pato. También va al estanque y usted denota que nada como un pato. Entonces abre su pico y parpa como un pato. Bien, pues en ese punto usted puede deducir claramente que es un pato, lleve una etiqueta o no la lleve”.

Los medinistas Adrián de la Garza y Paco Cienfuegos se siguen haciendo patos. Pero qué necesidad, cuaracuaca.