Las personas con tipo de sangre O podrían ser menos vulnerablesa una infección de coronavirus y, en caso de contraerlo, tendrían menos probabilidades de enfermarse gravemente, afirman dos estudios publicados este miércoles en la revista Blood Advances.

Una de las investigaciones, realizada en Dinamarca, analizó los datos de 473 mil 654 personas que se sometieron a la prueba de Covid-19. De ellas, solo el 38.4 por ciento con tipo de sangre O dio positivo.

Sin embargo, entre un grupo de 2.2 millones de personas que no se hicieron la prueba, ese tipo de sangre representó el 41.7 por ciento de la población, reconoció el estudio.

La segunda investigación fue realizada por médicos del Hospital General de Vancouver, en Canadá, quienes encontraron que entre 95 pacientes críticamente enfermos por coronavirus, el 84 por ciento de las personas con tipo de sangre A o AB requirió ventilación mecánica en comparación con los pacientes del grupo sanguíneo O ó B, que alcanzó el 61 por ciento.

Otro hallazgo importante fue que los pacientes con tipo de sangre A o AB tuvieron una estadía más prolongada en la unidad de terapia intensiva, 13,5 días en promedio, en comparación con los del grupo sanguíneo O ó B, que tuvieron una mediana de nueve días.

Pese a esta información, Mypinder Sekhon, médico de cuidados intensivos del Hospital General de Vancouver y autor del estudio, señaló:“No creo que esto sustituya a otros factores de riesgo de gravedad como la edad y las comorbilidades, etc… Si uno es del grupo sanguíneo A, no es necesario que entre en pánico. Y si es del grupo sanguíneo O, no es libre de ir a los pubs y bares”Mypinder Sekhon, autor del estudio canadiense

Sekhon señaló que aún no saben qué mecanismo podría explicar el vínculo entre los diferentes grupos sanguíneos y el Covid-19, pero señaló que algunas teorías apuntan a que las personas con tipo O tienen menor factor de coagulación clave, lo que las hace menos propensas a problemas de coagulación.

Otras explicaciones apuntan a los antígenos de los grupos sanguíneos y su efecto en la producción de anticuerpos que combaten infecciones.

También se piensa que podría estar relacionado con genes asociados con los tipos de sangre y su efecto sobre los receptores del sistema inmunológico.