Por José Jaime Ruiz

Como fuere, “Nuevo Orden” pone en escena un México posible que confirma el México actual. En su primera parte, la boda de Mariana, hija de una rica familia con innumerables conexiones políticas, pone en escena la corrupción, el clasismo, el racismo y el machismo inherentes a nuestra sociedad con pinceladas tan sutiles como efectivas, que van de la infantilización de la propia Mariana a manos de sus padres y de su esposo al desdén con que los invitados festejan mientras el país arde en llamas -un poco al modo de la frase falsamente atribuida a María Antonieta: “si no tienen pan, que coman brioches”. // Jorge Volpi

El hecho histórico de que películas como Los olvidados de Buñuel o Amores perros de González Iñárritu hayan sido criticadas por ofrecer un supuesto retrato insultante de México no implica, por supuesto, que toda obra que muestre tal retrato de México sea una joya. Nuevo orden no es ninguna joya y, sí, ofrece un retrato insultante de México o, más específicamente, de los mexicanos pobres. Esto no estriba en el hecho de que Franco se identifique con los ricos. Está en su derecho, por otra parte. El problema está en identificar a los mexicanos de raíz prehispánica con toda maldad moral. Los pobres en esta película son intransigentes, avaros y, claro, muy violentos. // Fernando Zamora

Nuevo Orden no se acerca al fino análisis de clase que hizo Parasite de Bong Joon-ho, porque no logra desarrollar de forma creciente la tensión insoportable entre ricos y pobres para explicar un asesinato. Sus escenas de caos son más cercanas a las que se ven en Joker, de Todd Phillips, pero sin un actor como Joaquin Phoenix para entender la profundidad de la locura. Pero, aunque Nuevo Orden no es la mejor película de Michel Franco, es el reflejo de unos miedos profundos en un grupo de la sociedad. El miedo en las clases altas de reconocerse como corruptos o cínicos frente a la desigualdad; el miedo que estos tienen a que los más pobres intenten tomar el control de forma violenta; el miedo a que el descontento lleve a más poder para la bota militar y no a más justicia social. // Camila Osorio