Por Jorge Narváez

Unos mil fanáticos a Rayados volvieron a sentir la emoción de subirse a un autobús, camioneta o avión, con motivo de ver un juego del equipo como visitante, luego de seis meses sin poder sentarse en las gradas, pero… ¿era necesario el viaje?, ¿fue irresponsable?

Esas preguntas tendrán diferente respuesta dependiendo a quién se cuestione. Si le preguntamos esto a los comerciantes que viven del turismo, claro que le darán la bienvenida a los visitantes o extranjeros. La misma situación es para los directivos del equipo local, que en este caso es el Mazatlán FC, que, por cierto, fue uno de los primeros equipos que recibió el aval para reabrir las puertas del “Kraken” con una limitación al 30 por ciento del aforo y aplicando los protocolos contra Covid-19.

Ahora, si le preguntamos a los familiares de esos que acudieron al viaje. o a la sociedad (incluyendo a los Tigres), tal vez la respuesta será que el viaje era innecesario y fue irresponsable. Once Diario hizo una encuesta sobre esta situación y la opción que recibió más votos a la pregunta “¿Hicieron bien los hinchas en viajar a Mazatlán para ver a #Rayados?” fue: “No, es irresponsable”.

En declaraciones del representante de La Adicción, Ángel Requenes, dijo: “Queremos ver futbol”. El futbol se puede ver en la televisión con un bajísimo porcentaje de contagio en comparación con un viaje a otro estado en donde la situación de contagios está “controlada”, por eso es que las autoridades tomaron la decisión de dar un paso más a la reactivación económica.

Sólo que el viaje puede formar parte de un incremento en el caso de contagios y fallecimientos por la Covid-19. Tomando en cuenta que esos mil hinchas viajeros viven en Nuevo León y que aquí estamos experimentando un posible “rebrote”, si van mil personas a Mazatlán existe la posibilidad de esparcir el virus en aquella entidad. ¡Ojo!, no estoy culpando a los aficionados de desatar un brote. Simplemente expongo un posible escenario.

Pero bien, podemos darle el beneficio de la duda y que todos los aficionados viajeros cumplieron con las medidas de higiene. Supongamos que portaron el cubrebocas durante todo el viaje y también en el estadio, supongamos que el responsable de los autobuses desinfectó antes todos los asientos, supongamos que se aplicaron gel antibacterial y que cumplieron con la sana distancia. Estos supuestos también son un escenario posible, el ideal, el ejemplo que todos deberíamos de aplicar en la vida diaria. Un escenario que por muchos otros meses más debe ser parte de nuestras vidas.

El viaje de la afición rayada es visto como innecesario por algunos, por otros no lo es. No es una polémica que deba debatirse entre aficionados sino entre médicos, científicos y autoridades de Salud. Sin un dictamen de ellos, al hincha sólo le resta asumir la responsabilidad de cuidarse, cuidar a los demás y estar conscientes del riesgo. No existe una respuesta o decisión correcta. Somos responsables de nuestros actos en muchos aspectos de nuestras vidas, no sólo en esta pandemia. Y los hinchas rayados son responsables de lo que cargan en sus maletas.

Fotografía: Rayados/ ONCE Diario

@SoyJorgeNarvaez