Por José Jaime Ruiz

ruizjosejaime@lostubos.com

@ruizjosejaime

“Los tiempos electorales no inician hasta que inician”, comentó Tatiana Clouthier en un video a finales de agosto. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde entonces. Lo que en su momento se interpretó como un autodestape, fue luego marchitándose con los acontecimientos. La posibilidad de la candidatura se diluyó, lo último fue la comida que sostuvo ayer con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

A diferencia del placeo que le dio a Alfonso Durazo en Sonora, el presidente se mostró cercano a Clouthier, pero con la distancia política de un no-espaldarazo. Especulo que Andrés Manuel vino a atajar cualquier conflicto, ejercer un control de daños anticipado. Sí, que desde ahora Tatiana no se convierta en un problema electoral para Clara Luz Flores.

Tiene razón Tatiana: “la manera de ver la política tradicional”… tradicionalmente. Si viéramos la política con ojos de lector tradicional, la reunión de Tatiana con Andrés Manuel sería, simbólicamente, su banderazo de salida para la candidatura de Morena en pos de la gubernatura de Nuevo León. No es así, aunque Clouthier, omitiendo su observación de finales de agosto, se mostró como una política tradicional: “Platicamos y le dimos un regalito a su familia”.

Las diferencias en el trato para con Alfonso Durazo y Tatiana Clouthier son notables. El ascenso de Mario Delgado como dirigente nacional de Morena no es el ascenso de Tatiana a la candidatura, eso es leer tradicionalmente la política. Las encuestas de Palacio Nacional coinciden con las encuestas del Grupo Reforma (El Norte).

No se hagan bolas, la candidata de Morena es Clara Luz Flores…