Para que ahora se festejara el título de los Dodgers de los Ángeles, mismo que se gestó gracias al mexicano Julio Urías, de 24 años de edad, antes tuvo que haber un trabajo de inteligencia y descubrimiento sobre este pitcher zurdo mexicano, quien pasó de todo para que ahora fuera parte del roster que acabó con los 32 de sequía de los propios Ángeles Dodgers

Los Dodgers fueron campeones en el año de 1988 gracias a Fernando Valenzuela, aunque ahora terminaron con sus poco más de tres décadas de sequía gracias al mexicano Julio Urías, quien cerró la Serie Mundial en un juego seis al recetar los tres outs sobre el equipo de los Rays de Tampa Bay en aquella novena entrada. 

Pero antes de que todo esto pasara y el nombre de Urías esté en boca de todos, antes de que todo esto sucediera, tuvo que haber un trabajo de descubrimiento e inteligencia por parte de la franquicia angelina, quienes hace ocho años cerraron la adquisición del que ahora les entregó lo que durante más tres décadas fue lo que les faltó. 

Urías fue descubierto por los Dodgers de Los Ángeles en el año del 2012, y fue firmado por este conjunto por una cantidad de 450 mil dólares, misma que los angelinos pagaron casi en su totalidad a los Diablos Rojos de México de la Liga Mexicana de Béisbol. 

Estuvo en el año del 2013 en las Ligas Menores con los Great LakesLoons en la Liga del Medio Oeste como el jugador más joven de la liga, ponchando a seis bateadores en tres entradas cerradas, para un año más tarde estar en el Rancho CucamongaQuakes de la Liga de California. 

Sus participaciones en las Ligas Menores llamaron la atención en el cuadro angelino y dicho jugador hizo su debut en 2016 con la escuadra de los Dodgers, cuando un 27 de mayo jugó ante los Mets de Nueva York y permitió dos carreras en tan solo tres entradas. 

Consiguió su primera victoria el 28 de junio de 2016 cuando los Dodgers enfrentaron a los Cerveceros de Milwaukee, rival al que derrotaron gracias al mexicano Julio Urías, quien solo permitió dos carreras y dos hits en seis entradas. 

Aquella mala actuación sobre los Mets en su debut, su primera victoria sobre Milwaukee dentro de las Mayores, o incluso su participación dentro de las Ligas Menores no hubieran pasado si este pitcher zurdo no hubiera superado sus tres cirugías de ojo izquierdo a las que se enfrentó en su adolescencia, mismas que le dejaron con ese ojo algo afectado pero con un porcentaje de vista. 

Fue un milagro lo que sucedió con Urías, quien superó su problema ocular y gracias a ello pudo vivir lo que antes se explicó y años más tarde también el hecho de ganar una Serie Mundial, misma que trabajó con pundonor y esfuerzo para merecerse esa novena entrada que trabajó con excelencia el propio pitcher mexicano sinaloense de 24 años de edad. 

Los Dodgers ganaban por marcador de tres carreras contra uno y Julio Urías en la novena entrada recetaría dos ponches y conseguiría los tres outs con los que los Angelinos terminarían sus 32 años de sequía dentro de las Mayores, misma que logró gestarse gracias al mexicano de 24 años de edad, quien antes se enfrentó a un problema ocular, lo superó, llamó la atención de unos Dodgers que estaban ávidos de terminar con su sequia, lo trabajaron durante varios años y una década más tarde encontraron la recompensa de ganar la propia Serie Mundial, misma que tiene nombre y apellido: Julio César Urías Acosta.