Integrantes de la bancada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el Senado de la República acusaron a la diseñadora Isabel Marant de plagio, por el uso de un diseño purépecha sin autorización dentro de una prenda que forma parte de su colección Étoile otoño-invierno 2020-2021.

De acuerdo con el senador Casimiro Méndez, oriundo del estado de Michoacán, la “apropiación cultural” es una práctica recurrente que perjudica a los pueblos y comunidades tanto indígenas como afromexicanas, la cual ocurre cuando empresas se aprovechan patrimonialmente de una expresión cultural sin contar con autorización, mención o brindar compensación económica.

En su intervención, el senador acusó a Isabel Marant de utilizar “copiar” patrones purépechas de artesanos de Charapan, Angahuan y Santa Clara del Cobre que se han plasmado en gabanes, fajas o servilletas.

Casimiro Méndez señaló que los diseñadores retoman las expresiones culturales fuera del contexto en el cual son creadas sin retribuir económicamente a las comunidades indígenas que conservan la tradición de bordado: “es indispensable la protección y difusión”, acotó el integrante de la bancada de Morena en el Senado de la República.

El alcalde de Charapan, Michoacán, Josué Emmanuel Balboa Álvarez, dijo que la diseñadora les está robando la identidad a los artesanos de la localidad y lanzó la petición de que no se continúe dañando la cultura mediante la apropiación del diseño purépecha.

Por su parte, la senadora Susana Harpa indicó que esta es la segunda ocasión en que Isabel Marant plagia un diseño de artesanos indígenas, porque en 2015 ya lo había hecho con los bordados de una comunidad mixe por lo cual propuso la intervención de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

La integrante de la bancada de Morena explicó que recurrir a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) no es viable dado que no existe un marco normativo internacional para interponer una denuncia frente a las prácticas de apropiación cultural, pero destacó que el Senado retiró del dominio público elementos de las culturas indígenas y afromexicanas.