El presidente Nicolás Maduro reportó que la refinería más grande de Venezuela sufrió un “ataque terrorista con un arma poderosa” que están investigando las autoridades.

Se trata del complejo de Amuay, que se ubica en el estado occidental de Falcón, la cual tras el atentado se cayó una de sus torres, agregó el mandatario sudamericano.

El incidente ocurre en medio de una crisis que enfrenta la industria petrolera de Venezuela y que mantiene paralizado gran parte del sistema refinador de esa nación.

Durante una conferencia de prensa, Maduro expresó que “tenemos una conspiración permanente”, aunque no ofreció mayores detalles del ataque a la refinería.

El presidente agregó que hace dos días fueron detenidos en el estado occidental del Zulia dos extranjeros vinculados a actividades desestabilizadoras.

Refinería de Venezuela fue atacada con un misil

El vicepresidente sectorial de Economía y ministro de Petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, señaló que se indaga lo que calificó como “un nuevo ataque de terrorismo perpetrado contra nuestra industria petrolera”.

Precisó que el supuesto atentado ocurrió el martes 27 de octubre en la refinería Amuay, que pertenece al Centro de Refinación Paraguaná (CRP), uno de los más grandes del mundo.“Presumimos la utilización de un misil a distancia posiblemente lanzado desde un avión no tripulado llamado dron o una embarcación”Tareck El Aissami

Tareck El Aissami atribuyó el presunto ataque a “grupos terroristas vinculados a la extrema derecha venezolana”.

El anuncio del ataque a la refinería de Amuay se da un mes después de que fue detenido el presunto espía estadunidense Matthew John Heath, acusado de realizar “actividades de espionaje” y “desestabilización” en Venezuela con el apoyo de militares y civiles para preparar ataques contra instalaciones petroleras y eléctricas.

A Heath se le imputaron los delitos de terrorismo, tráfico ilícito de armas y asociación.

El estadunidense fue señalado de haber trabajado para la contratista MVM, una empresa seguridad privada con sede en Virginia, Estados Unidos, cumpliendo una misión en Irak y de laborar con esa empresa como operador de comunicaciones en una base secreta de la CIA.

Lo arrestaron junto con el sargento mayor de la Guardia Nacional Darwin Urdaneta, Marcos Garcés, y Daeven Rodríguez, conductor del vehículo. A los tres venezolanos se les imputaron los delitos de traición a la patria, terrorismo, tráfico ilícito de armas y asociación.