El ex titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, Salvador Cienfuegos. Cabildeó la entrega de 148 millones de pesos para militares y sus familias.

La entrega de estos recursos se dio en los últimos cuatro años de Cienfuegos frente a la Sedena, debido a que los militares fueron “víctimas de la delincuencia”. 

El dinero provino de la Comisión Ejecutiva de Atención de Víctimas (CEAV). Por lo cual esta comisión autorizó las compensaciones económicas tanto al personal de la Sedena, como a los de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar).

Sin embargo, estos 148 millones de pesos no provienen del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas. Sino que el dinero era para las víctimas de derechos humanos.

Los recursos provienen del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FAARI), que fue precisamente uno de los fideicomisos que desapareció la actual administración federal.

De acuerdo al reportaje publicado por la revista Proceso, Cienfuegos peleó ante Peña Nieto para que sus militares pudieran tener acceso a este dinero.

Cienfuegos pidió que las bajas de los soldados fueran cubiertas el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas (ISSFAM) o por el Fideicomiso de Apoyo a Deudos de Militares Fallecidos en Actos de Servicios de Alto Riesgo. 

El general señaló ante miembros de la CEAV, que sus soldados eran víctimas de delincuentes, por lo que pedía la entrega de estos recursos.

La entrega de estos recursos es apenas 26.4 millones menos que lo que el CEAV entregó a víctimas de violaciones atribuidas a Marinos y Militares.