El presidente estadounidense Donald Trump consultó a sus principales asesores en materia de Seguridad sobre la posibilidad de llevar a cabo un ataque militar en instalaciones nucleares de Irán, según una versión del New York Times recogida por la cadena de noticias CNN.

De acuerdo con el diario, Donald Trump se reunió el pasado 12 de noviembre en la Oficina Oval con el vicepresidente Mike Pence y sus secretarios de Defensa y Estado, Christopher Miller y Mike Pompeo, a quienes expresó su intención de atacar al país asiático.

Esto, un día después de que la Agencia Internacional de Energía Atómica diera a conocer que Irán supera 12 veces los 300 kilogramos de uranio permitidos en el acuerdo nuclear alcanzado con Estados Unidos y otros países en 2015; el todavía presidente retiró a su país de dicho acuerdo en 2018.

Pence y los secretarios habrían recomendando a su presidente no ordenar ningún ataque contra objetivos iraníes pues ello podría significar un conflicto mayor que involucre a otros países; sin embargo, funcionarios de la Casa Blanca con conocimiento del tema expresaron al diario estadounidense que Trump podría seguir sopesando sus opciones.

Donald Trump sopesó realizar un ataque contra Irán

La enemistad entre Estados Unidos e Irán inició hace más de cuatro décadas con el ascenso de la Revolución Islámica y la crisis de rehenes de Teherán de 1979, y con la guerra de Irán contra Irak de los años siguientes.

Las hostilidades llegaron a uno de sus puntos máximos cuando Irán anunció su intención de desarrollar energía nuclear para el suministro eléctrico de su población, una medida condenada por la comunidad internacional.

En 2015, con Barack Obama como presidente, Irán y la Agencia Internacional de Energía Atómica firmaron un acuerdo para garantizar que la tecnología nuclear no fuera usada para el desarrollo de armas, pero Trump rompió el pacto tres años después.

Luego, en junio de 2019 se presentó una nueva tensión cuando Irán derribó un dron de Estados Unidos. Donald Trump ordenó días después un ataque en represalia, pero lo canceló minutos antes de llevarse a cabo tras estimar que la muerte de cientos de personas no era comparable con la destrucción de un dron, según escribió en Twitter.