Por Obed Campos

Los adelantados “anolistos”, como llamaba el clásico a los analistas, se fueron con la finta hace días de que la diputada por Morena, Guillermina Alvarado Moreno, como tantos, quería ser candidata a la gubernatura cuando hace 15 días hizo rueda de prensa, pero, me dicen cercanos a ella, todo era una jugada bien orquestada por su equipo, simplemente para marcar una línea para que sepan que en este 2021 quien pretenda algo local deberá pasar por su filtro. Así lo presumen.

Ella dijo bien claro y textual, todo aquel que quiera ser candidato a gobernador o algún otro cargo, quisiéramos que hubiera encuestas para que salieran las mejores mujeres y hombres por todos los cargos, y para pronto todos se le fueron a la yugular y la acusaron a ella de pretender, de no tener tamaños, y, oh pecado, de estar en contra de Clara Luz Flores Carrales, y puras tonteras.

Los que le saben a la grilla en Morena NL, me dicen que el guión de esta película estaba listo desde hace tiempo y todo será cuestión de horas para que se conozcan de que lado masca la iguana.

Recuerden que en Nuevo León existe un comité estatal interino encabezado por Berta Puga pero manejado, tras bambalinas, por Mario Fernández y Horacio Flores que sirven solo para dos cosas: para nada y para nada.

En cuanto la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Mario Delgado, dio a conocer a los 15 responsables de dirigir los procesos donde habrá gobernadores de por medio, el responsable por Nuevo León, su primer reunión la sostuvo con Alvarado.

Por instrucciones de Delgado, el senador por Hidalgo, Julio Menchaca, sostuvo una encerrona con Guille y empezaron a dialogar sobre el tema regio y en su primera escaramuza, llegaron a la conclusión que a diferencia del 2018, se evitará a toda costa que le pongan precio a las candidaturas.

Como ya todos sabemos, en el 2018 Yeickol Polevnsky, entonces dirigente, manoseó con Alfredo Treviño, Ramiro Alvarado, Mario Fernández, Rafael Zarazúa, Horacio Flores, entre otros, todo el proceso y fue tan evidente lo que hicieron, que hasta connotados priistas tuvieron que ver para que Morena perdiera varios espacios y negociara otros.

Pero en esta ocasión, todo se encamina que Guille, quien fuera la coordinadora del estado en el proceso interno que ganó Mario Delgado, deberá evitar esa fuga de espacios, para apostar con elementos que puedan ganar y que no estén al servicio de un partido contrario.

Está claro que el candidato a gobernador por NL estará a cargo de la máxima autoridad del país junto con otros 14 estados, que la lista de los aspirantes a diputados federales saldrá de la oficina de Mario Delgado y en cada estado habrá un responsable de ver las candidaturas de alcaldes, regidores y diputados locales.

De tal forma que aquel que tenga amistad real con la originaria de Apodaca, o sea Guillermina Alvarado, vaya colgando sus medallitas para estar en la lista de alguno de los 26 distritos locales y 51 municipios junto con sus regidores.

Independientemente de quien nombren a la gubernatura, Alvarado tendrá mano para analizar las aspiraciones de las mujeres y hombres que quieran llevar la bandera morenista.

Recuerden que del plato a la boca se cae la sopa, más vale esperar los tiempos y no pelearse con nadie, porque nadie sabe dónde puede caer la bolita.

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