Un estudio del banco BBVA México advierte que si su economía cae un 7 por ciento en 2020, el país tendrá 12 millones más de personas en pobreza extrema. Lo cual representaría un crecimiento de 16.8 por ciento a 26.6 por ciento para dicha población.

Eugenio Sánchez, un experto en finanzas y economía aplicada que cita la agencia EFE, destacó que la recuperación no es equitativa en los distintos sectores de México, porque en 2008 tanto el desempleo como la pobreza se demoraron ocho años en recuperarse pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) lo hizo con rapidez.

Debido a la pandemia de coronavirus, el país ha perdido 12 millones de empleos informales más un millón de formales, según las cifras que considera el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, de los que ha recuperado 7.5 millones y 7 millones de estos en el sector informal.

El coordinador del Programa Único de Especializaciones en Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Edmar Ariel Lezama, advierte que los repuntes por Covid-19 en México podrían tener efectos catastróficos dado que entre 55 a 60 por ciento de la fuerza laboral del país se desempeña en el sector informal.

La crisis económica que acentuó la pandemia también revela que el 75 por ciento de los fallecidos por coronavirus en México sólo tenía un nivel de educación básico de primaria o secundaria y que el 48 por ciento se desempeñaba en oficios u ocupaciones manuales, mientras el 45 por ciento eran amas de casa, jubilados o estaban desocupados.

Lezama señaló que el patrón aquí fue ser “personas pobres y vinculadas a la informalidad” sin acceso al sistema de salud o ingresos fijos para comprar medicamentos o ahorros para enfrentar las condiciones que impuso la pandemia, por lo que no sólo se trata de fallecimiento, sino se consecuencias económicas para el país.

En específico, el investigador dijo que cuando la pandemia mata a la mano de obra sin importar su cualificación, el impacto se verá reflejado a largo plazo, incluso si el gobierno afirma que la curva económica “V” vive un repunte desde julio a septiembre, cuyos efectos de recuperación no serán evidentes para la gente en pobreza que podría demorar años en superarlo.