Por José Jaime Ruiz

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En Nuevo León los partidos que importan son el PAN y Morena. Uno porque conserva su marca; el otro porque le favorece la marca AMLO y 4T. La dirigencia panista hizo bien en no ir en coalición con el PRI medinista: no sumaba, restaba. También le ha favorecido su paciencia en nombrar candidato a la gubernatura del estado. En Morena, desde hace tiempo, ya está todo cantado a favor de la expriista, y aún alcaldesa de Escobedo, Clara Luz Flores.

El exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz y el diputado local priista, Francisco Cienfuegos, creen que superaron la crisis del aborto de la coalición con el PAN incorporando como cascajo al PRD, un partido que a nadie le importa en Nuevo León. Así, revivieron la precandidatura del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza.

No han cerrado sus pláticas con el exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo quien, para aceptar ser el candidato priista, tiene que imponer condiciones a la vieja usanza: el candidato manda. Y manda en la designación de los demás candidatos en la contienda, incluyendo alcaldía, distritos locales y federales. El PRI medinista se debatió entre un candidato competitivo, como lo es Guajardo, o mantener a De la Garza, de quien presumen está bien posicionado en las encuestas. Lo más seguro, en estos momentos, es que Rodrigo Medina mantenga a De la Garza, el cual fue plato de segunda mesa en la no lograda alianza con los panistas.

A Ildefonso Guajardo se le abrieron las puertas de la candidatura del PAN, ya que no desean de candidato al senador panista Víctor Fuentes. Una candidatura ciudadana que use la estructura azul bien aceitada en los municipios metropolitanos. No es desdeñable esta alianza para Ildefonso porque la cúpula albiazul sabe pactar sus posiciones ejecutivas y legislativas. Los influyentes empresarios de Monterrey y su órgano ideológico, el periódico El Norte (hermano mayor de Reforma) no verían mal a estos extraños compañeros de cama.

Es entonces cuando surge un común denominador: Luis Donaldo Colosio Riojas. Su dilema: ¿con Morena o con el PAN? Para los panistas Colosio sería un gran candidato, mejor que Ildefonso Guajardo, para la gubernatura. Y las cartas o el cubo Rubik empiezan a moverse. ¿Qué le parecería al PAN la ecuación de Ildefonso para la gubernatura y Luis Donaldo para la alcaldía de Monterrey?

Frente a la debilidad manifiesta de Movimiento Ciudadano con la candidatura del senador Samuel García y el resquebrajamiento del PRI medinista teniendo como candidato a Adrián de la Garza, sería la única dupla competitiva para Morena y su (pre) candidata, Clara Luz Flores.

En la mesa del juego electoral Colosio tiene otra oferta, la de Morena: evitar que pierda la gubernatura por el PAN en los comicios del 2021 y que compita para obtener la alcaldía de Monterrey. En un comunicado de hace días, Luis Donaldo aseguró que si MC no iba en coalición, él se bajaba de la contienda interna para la gubernatura y, entonces, escribió que buscaría la alcaldía de Monterrey, aunque nunca dijo por cuál partido:

“Ser Presidente Municipal de la capital de nuestro Estado es un gran honor y una gran responsabilidad que debe tomarse con toda seriedad y con el mayor entusiasmo. A diferencia de otras personas, yo no considero que ese sea un cargo menor.”

Clara Luz Flores para la gubernatura, y Luis Donaldo Colosio para la alcaldía de Monterrey por Morena, serían un dueto imbatible. Y, sin embargo, como escribió el poeta Mallarmé, un lance de dados jamás abolirá el azar.