Meghan Markleduquesa de Sussex, ha revelado que el pasado mes de julio sufrió un aborto espontáneo mientras se encontraba cambiando los pañales a su hijo en su casa de Santa Bárbara, California, donde vive con su esposo, el príncipe Harry.

A través de una columna de opinión en el New York Times, la duquesa de Sussex comenzó su relato recordando aquel día de verano: “Era una mañana de julio que comenzaba ordinariamente como cualquier otro día: preparar el desayuno. Alimentar a los perros. Tomar vitaminas. Encontrar el calcetín perdido. Recoger el crayón rebelde que rodó debajo de la mesa”. Acto seguido, saca a su hijo Archie de la cuna, le cambia el pañal y siente algo extraño.

“Después de cambiarle el pañal, sentí un fuerte calambre. Me dejé caer al suelo con él en mis brazos, tarareando una canción de cuna para mantenernos tranquilos a los dos, la alegre melodía contrastaba con mi sensación de que algo no estaba bien”, narra.

“En ese momento, Meghan Markle tuvo una clara intuición: “Sabía, mientras abrazaba a mi primogénito, que estaba perdiendo al segundo”.

Recordó que después de algunas horas se encontraba en la cama de un hospital mientras sostenía la mano de su esposo, el príncipe Harry. Ambos se encontraban llorando, intentando imaginar cómo afrontarían la lamentable pérdida de su bebé.

Esta escena transportó a la duquesa de Sussex a un momento ocurrido hacia el final de una larga gira por Sudáfrica en 2019, cuando ella, exhausta mientras amamantaba a su hijo e intentaba mostrar un rostro valeroso ante el público, fue interrogada por un periodista, quien le preguntó: “¿Estás bien?”, a lo que ella respondió de forma honesta, sin imaginar el eco que tendrían sus palabras en los medios: “Gracias por preguntar. No mucha gente me ha preguntado si estoy bien”. 

“Sentada en una cama de hospital, viendo cómo se rompía el corazón de mi esposo mientras trataba de sostener los pedazos rotos del mío, me di cuenta de que la única forma de comenzar a sanar es preguntar primero: ‘¿Estás bien?'”, agregó.

Esto llevó a la ex actriz a reflexionar en torno a la polarización en la sociedad y los efectos de la pandemia, que han acentuado la soledad como nunca antes, en estos tiempos en que “nadie se detiene a preguntar” si te encuentras bien.

Meghan Markle comenta que pese a que son muchas las personas que han tenido que enfrentarse a un dolor tan grande como lo es la pérdida de un hijo, pocos hablan de ello, porque se trata de un tema que se mantiene como tabú, obligando a quienes lo sufren a llevar su duelo en soledad.

“Perder un hijo significa cargar con un dolor casi insoportable, experimentado por muchos pero del que pocos hablan. En el dolor de nuestra pérdida, mi esposo y yo descubrimos que en una habitación de 100 mujeres, de 10 a 20 habían sufrido un aborto espontáneo. Sin embargo, pese a la asombrosa similitud de este dolor, la conversación sigue siendo tabú, plagada de vergüenza (injustificada) y perpetuando un ciclo de duelo solitario”, escribe.

Pero ante este desolador escenario la esposa del príncipe Harry también vislumbra esperanza, ya que menciona que hay quienes han encontrado la valentía para compartir sus historias, abriendo así la puerta a que otros hagan lo mismo, lo que hace que “la carga de dolor a menudo se vuelva más liviana”. “Al ser invitados a compartir nuestro dolor, juntos damos los primeros pasos hacia la curación”, reconoce.

Meghan Markle concluye su conmovedor texto resaltando la importancia de comprometernos a procurar preguntarle al prójimo cómo está, dejando a un lado las diferencias, lo que se nutre de doble significación en el contexto del Día de Acción de Gracias, una importante celebración de Estados Unidos y Canadá. 

“Así que este Día de Acción de Gracias, mientras planeamos unas vacaciones como nunca antes, muchos de nosotros separados de nuestros seres queridos, solos, enfermos, asustados, divididos y quizás luchando por encontrar algo, cualquier cosa por la que estar agradecidos, comprometámonos a preguntarle a los demás, ‘¿Estás bien?’. Por mucho que estemos en desacuerdo, por muy distanciados físicamente que estemos, la verdad es que estamos más conectados que nunca por todo lo que hemos soportado individual y colectivamente este año”.

“Por primera vez, en mucho tiempo, como seres humanos, realmente nos estamos viendo”, concluye la duquesa de Sussex.

Hace apenas unas semanas se comenzaron a difundir en medios de comunicación los rumores de que Meghan Markle y el príncipe Harry estarían esperando a su segundo hijo, esto a raíz de que la ex actriz decidiera aplazar el juicio que mantiene con algunos tabloides británicos alegando “razones confidenciales”. 

Otro motivo que alimentó el rumor fue que la pareja fue captada en el cementerio nacional de Los Ángeles durante el homenaje a los caídos, donde se vio a la duquesa portar un sobrio abrigo negro que “disimulaba” las curvas que insinuaban un posible embarazo. 

Ahora se sabe que, efectivamente, Meghan Markle estaba embarazada, pero fue desde julio pasado que perdió a su bebé en un aborto espontáneo, sin que se sepa a ciencia cierta cuánto tiempo tenía encinta. 

La pareja protagonizó una gran polémica a principios de este año tras anunciar su decisión de abandonar la Familia Real y renunciar a su sueldo de la realeza británica para alcanzar la “independencia económica”, además de mudarse a California, Estados Unidos, para vivir una vida relativamente tranquila, lejos del ojo público y la ostentosidad.