Por Obed Campos

Muchos de los visitantes que vienen de paso por Monterrey se van diciendo que les gusta esta ciudad porque la ven moderna, agradable, con gente fregona, noble y accesible, sobre todo les llama la atención el desarrollo vertical de la Metrópoli, que apenas está comenzando, pero ya le está cambiando el perfil al otrora Valle de Extremadura.

Los urbanistas lo dicen hasta el cansancio: las grandes metrópolis o aquellas que quieran serlo, deberán pensar en tener un crecimiento vertical y respetar con ello más áreas verdes, entre otras pequeñeces, pero para que esto suceda, tiene que haber administradores que tengan una verdadera visión de las ciudades a futuro… Y no que como futuro piensen en su personal y buen porvenir.

Alcaldes en el área metropolitana de Monterrey ha habido como los tamales, ahora sí, que de chile, de dulce y de manteca, por decir lo menos.

Desde que se dio la alternancia, allá por los años noventas del siglo que acaba de pasar, presidentes municipales emanados del Partido Acción Nacional dieron muestra de que ellos también podían sacar adelante las administraciones.

Hoy quiero recordar a 3 alcaldes quienes han tenido esa visión por el área metropolitana y estoy casi seguro que en 20 o 30 años seguirán siendo recordados por lo mucho que hicieron en sus municipios.

Digamos, en una frase corta, que estos tres supieron quitarle lo enano a la ciudad…

Como dije, curiosamente los 3 son alcaldes emanados del PAN, que en esos tiempos, aunque no hace mucho, era un partido totalmente distinto al que es ahora, convertido francamente en una agencia de colocaciones.

Uno de los alcaldes sigue siendo albiazul, otro está perdido en el espacio y el último anda metido en las filas de la autollamada “Cuarta Transformación”, y para los lectores de Nuevo León, ya saben que hablaré de Mauricio Fernández Garza, Fernando Larrazabal Bretón y Dionisio Herrera Duque.

En el caso de Mauricio, cabe recordar que corrí el año de 1988 y Fernández Garza cumplía su primera gestión como alcalde en San Pedro Garza García.

Mauricio siempre se distinguió en todas sus actividades, por su buen gusto y su proclividad al arte, la cultura, la arquitectura y el urbanismo, por lo que no extrañó que durante su gestión empezó a querer hacer de su ciudad algo distinto, como garantizar el espacio de áreas verdes protegidas, pero quiso y se lo dio, un fuerte impulso a un desarrollo que él mismo lo bautizo como Valle Oriente.

No faltó quien en ese tiempo lo tachara de loco, de creído, de ultra fresa y de muchas cosas, pero al correr del tiempo y desde inicio de este siglo, San Pedro luce esplendorosamente con uno de los sectores mas exclusivos y caros del país, con despampanantes edificios y centros comerciales que le permiten decir a Mauricio, allí esta, no me equivoqué. San Pedro compite con cualquier ciudad de América.

El segundo hombre al que me voy a referir, al parecer abandonó el PAN, y es nativo de Oaxaca pero hijo adoptivo de este bello estado de Nuevo León, y cuando fue alcalde de Monterrey en el 2009 se dio cuenta que la gran capital estaba en gran abandono, sobre todo el centro de la ciudad.

Larrazabal es ingeniero y tiene 58 años de edad y en su momento como alcalde se dio a la tarea de darle un cambio de imagen al primer cuadro de Monterrey y uno de sus logros, fue la recuperación de calles, con el derrumbe sistemático de puestos de comercio, que eran controlados por la delincuencia y tenían secuestrados kilómetros de vías públicas.

Pero Fernando no paró ahí y ejecutó un programa de limpieza de avenidas y sobre todo un orden en el comercio ambulante.

Pero lo importante es que su administración estableció los reglamentos para permitir un desarrollo vertical, que hoy, a 11 años de su gestión empieza a lucir como otra cara de Monterrey con mas de 15 edificios de gran altura y se espera lleguen otros tantos en el corredor de Constitución y Morones Prieto.

El tercer exalcalde al que me voy a referir es al también ex panista Dionisio Herrera Duque, un periodista, egresado de la Facultad de Organización Deportiva, quien en el 2006 llegó a Santa Catarina y se dio cuenta que su municipio tenía prohibido construir edificaciones a mas de 10 metros de altura.

Herrera Duque hizo las gestiones conducentes y de la mano de 3 desarrolladores planearon lo que hoy en día se conoce como Valle Poniente y que antes de Dionisio no eran más que terrenos enmontados.

Se puede decir que la gestión además de aprobar los primeros 2 edificios, con el paso de los años hasta hoy en día fue la detonante del crecimiento vertical, y ahora hay cerca de 14 complejos y se esperan otros tantos en los siguientes 5 años.

¿Dónde andan estos tres ahora? Ah, pues Mauricio es muy probable que busque de nueva cuenta ser alcalde de San Pedro. El municipio lo necesita después del relajo que le está dejando el supuestamente independiente Miguel Treviño.

Fernando Larrazabal se dedica a la iniciativa privada, pero ya son varias las voces que lo animan a volver al ruedo y Nicho Herrera sigue de activista con Morena, donde, a mi parecer, está mal aprovechado.

Esperemos que en el 2021 salgan al ruedo y que ojalá salgan otros alcaldes con esta misma visión.

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