El presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que alrededor de 650 mil viviendas fueron abandonadas debido a la corrupción que imperaba en sexenios pasados.

El presidente refrescó la memoria y apuntó que en administraciones pasadas se les daban permisos en zonas de riesgo a familiares de políticos que incurrían en la corrupción y les cobraban muchísimo a los trabajadores por viviendas mal construidas y alejadas.

Constructoras favoritas del neoliberalismo 

Entre las constructoras favoritas, desarrolladoras de vivienda en el año 2011, cuando Felipe Calderón Hinojosa era presidente, se encuentra en primer lugar Desarrollo Corporativo Peninsular, de Baja California Sur, le sigue el Grupo San Carlos de Jalisco.

En tercer lugar se encuentra Fomento Empresarial Mexicano, de Nuevo León, seguido de Marfil, también de Nuevo León y Domus Desarrollo Inmobiliario de Jalisco, de acuerdo con información de Expansión CNN.

Según esto, el Índice de Satisfacción del Acreditado (ISA), califica la calidad de los materiales, servicios ofrecidos, precio, entre otros elementos.

Grandes empresas 

Y es que, las desarrolladoras que más viviendas formalizaron con el Infonavit fueron las grandes empresas.

En primer lugar se encuentra la Corporación Geo, con 43 mil 907 viviendas, lo que representó 13% del total de créditos para vivienda nueva que otorgó el organismo en el año 2010.

En segundo y tercer lugar en esta categoría fueron Homex y Urbi, con 26 mil 422 y 15 mil 600 viviendas, en ese orden.

Aunque se midió el indicador ISA, el diario Los Ángeles Times, realizó una investigación, en el año 2017; que detalla los problemas y el desastre que ha dejado la construcción de unidades habitacionales a lo largo del país; incluso, el fracaso de desarrollos inmobiliarios que presentan problemas y otros que quedaron inconclusos.

La investigación detalla que estas viviendas tienen paredes agrietadas; falta de agua; hundimientos en las calles; plantas de tratamiento descompuestas y apagones, entre los problemas comunes.