Por José Jaime Ruiz

josejaimeruiz@lostubos.com

@ruizjosejaime

El exsecretario de Economía (¿por qué hay que ponerle títulos pasados a los personajes políticos actuales?), Ildefonso Guajardo, aceptó no ser el abanderado del PRI para contender por el puesto de gobernador de Nuevo León en las elecciones de 2021. Ildefonso emprendió una cruzada imposible, la de una coalición política con un espectro amplio para enfrentar a Morena en el estado.

Priista, nunca medinista, Guajardo se reunió con diversos actores de la política local y nacional, por ganas no quedó. Igual se reunió con el panista Víctor Fuentes como con el emecista Samuel García, con Édgar Salvatierra del Partido Verde, con diversos grupos de poder priista y panista. Llegó a ser considerado como la única opción viable de un gobierno de coalición. El alcalde de Apodaca, César Garza, desde siempre aceptó esa posibilidad; la alcaldesa de Guadalupe, Cristina Díaz, también; el PRI medinista entregó la cabeza del entonces alcalde Adrián de la Garza porque, en esa montaña rusa que fueron las negociaciones para una alianza, los panistas llevaban mano para el candidato a la gubernatura. Y, si el candidato aliancista hubiera sido Ildefonso, los empresarios nativos estarían de plácemes.

Ildefonso ya no será candidato priista a la gubernatura y, tal vez, su pretensión histórica de ser gobernador de Nuevo León nunca se cumplirá. El trabajo político de Ildefonso supera las decisiones contingentes del PRI medinista. Probablemente va a ayudar en la campaña de Adrián de la Garza, pero no será el coordinador de esa campaña, no lo desea. Auxiliará en los temas a los que le sabe aquí en Nuevo León y a nivel nacional.

Priista con visión de futuro, Ildefonso estaría convencido que la nación quedará maltrecha terminando el sexenio de la 4T y, por ello, en el 2024 habría que darle un golpe de timón a la conducción del país. Ildefonso tiene una amistad profunda con Clara Luz Flores y un respeto mutuo con Abel Guerra. No es suficiente para allegarlo a sus causas. Políticamente están distanciados por los siguientes factores, en este orden: el presidente Andrés Manuel López Obrador, la 4T, Morena y, por tanto, Clara Luz.

Pocos políticos en Nuevo León tienen una carrera de administración pública tan destacada y eficiente como la que tiene Ildefonso Guajardo. Muchos lo consideraron como la mejor opción para gobernar y recuperar Nuevo León y cuando escribo muchos hablo de un gran abanico de la ciudadanía activa del estado.

Los intereses personales, la grilla, el inmediatismo por sobrevivir, los negocios cruzados entre panistas y priistas, trabajaron en contra de Ildefonso. Obvio que Ildefonso sería un mejor candidato que Adrián, obvio. La gran coalición que propuso contra Morena se fue al carajo. Y todo indica que AMLO, 4T, Morena y Clara Luz serán los grandes triunfadores en Nuevo León el próximo año.