El Gobierno del Estado, espera disminuir la movilidad en un 90 por ciento, durante este segundo fin de semana con restricciones, por lo que advirtió al comercio, en especial al informal que en esta ocasión serán más estrictos.

Manuel de la O Cavazos, secretario de Salud en Nuevo León pidió a los comerciantes que no se arriesguen, ya que la sanción más elevada es de 400 mil pesos, además de que ya se sabe que es lo que debe permanecer cerrado.

El funcionario estatal señaló que ya habló con los alcaldes, con la finalidad de que refuercen los operativos en contra del comercio informal, que es donde se tuvo mayor problemática el pasado fin de semana y que es responsabilidad de los municipios.

“Vamos a hacer un énfasis principal este fin de semana en el comercio informal, el día de ayer tuvimos reunión con los alcaldes y las alcaldesas, se comprometieron a ayudarnos, el comercio informal, es responsabilidad de los alcaldes y las alcaldesas”, comentó.

Además, señaló que las Centrales de Abastos, sólo permanecerán abiertas para recibir mercancía, limpiar y acomodarla, ya que no habrá ventas ni al mayoreo.

De la O Cavazos manifestó que también entabló conversaciones con personal de tiendas de conveniencia y se comprometieron a reforzar acciones.

“Vamos como cada jueves a ver indicadores de salud y en base a eso tomaremos una decisión, si nos portamos bien, salimos más pronto”, puntualizó.

AGLOMERACIONES

Previendo las restricciones oficiales de fines de semana, este viernes las zonas comerciales de Monterrey, lucieron llenas de compradores.

Si a esto le sumamos que el Municipio de Monterrey dio permisos a comerciantes informales para trabajar en la calle Morelos, la situación es de riesgo.

Por la avenida Juárez hay cientos de oferentes a lo largo de las banquetas vendiendo todo tipo de productos de temporada.

Juguetes, cubrebocas, imágenes sagradas, ropa, frituras, puestos de comida son algunos.

Desafortunadamente este viernes no es diferente a otros, pues las calles están llenas y apenas se puede avanzar en coche, y en las banquetas apenas se puede caminar.