Aunque no se encontraba totalmente abandonado de gente, los alrededores de la Basílica de Guadalupe y sus respectivos puestos comerciales, en comparación a años anteriores, este sábado, Día de la Virgen de Guadalupe, lució parcialmente visitada pese a estar cerrada debido a las restricciones.

Desde el 10 hasta el 13 de Diciembre el templo no permite el paso a los feligreses a fin de respetar las medidas sanitarias indicadas por la Secretaría de Salud, y para ello, además de estar obstruido el paso, elementos de Fuerza Civil vigilan desde la noche del viernes el perímetro del lugar para moderar la aglomeración de aquellos que acuden a dejar alguna ofrenda.

Aunque en su mayoría acudían de forma individual o en pareja, algunos grupos de familias, con niños o adultos de la tercera edad, se podían presenciar desde temprana hora en la colonia Independencia, sin embargo, la misma ausencia de muchos feligreses hacía posible que se respetara la sana distancia.

Lo que habitualmente son calles proliferadas de fieles católicos, ahora demostraba puestos comerciales vacíos, algunos locales en renta, así como otros pocos que sí recibían ciudadanos para la venta de productos y alimentos tradicionales a la celebración.

Algunos comerciantes, aunque ya tenían contemplado con anticipación que las ventas se verían reducidas por las recomendaciones de quedarse en sus hogares, continuaron la venta de sus productos, aunque en con una menor cantidad de ventas, estimando bajas de hasta un 30 por ciento.

Con veladoras, arreglos florales, y vestimentas alusivas a la imagen de la Virgen, muchos fieles no perdieron la oportunidad de demostrar su agradecimiento, quienes no permanecían mucho tiempo a las afueras de la Basílica para evitar aglomeraciones.

Cabe mencionar que el miércoles, un día antes de que cerraran la Basílica, algunos feligreses aprovecharon para visitar al interior de la iglesia, contando con las respectivas medidas sanitarias, teniendo proyectado reanudar actividades hasta el 14 de diciembre.