El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que personajes como el senador con licencia y aspirante al gobierno de Nuevo León (NL), Samuel García, no hacen comentarios de “mala fe” respecto a las actuales condiciones de desigualdad económica y social, sino que forman parte de la élite política que ve como normal que una persona tenga un “sueldito” de entre 40 y 50 mil pesos al mes.

En su conferencia mañanera de miércoles 16 de diciembre, López Obrador fue cuestionado respecto al video hecho viral en redes sociales donde Samuel García señala que ha conocido a personas “muy valiosas” que son felices con un “sueldito” de hasta 50 mil pesos, algo que escapa a casi el 80 por ciento de la población económicamente activa en México.

En su respuesta, el actual titular del Poder Ejecutivo dijo que existen personajes en la política nacional que mantienen la mentalidad del periodo neoliberal donde el servicio público se encuentra totalmente separado de la realidad que viven millones de ciudadanos.

Indicó que por ese tipo de expresiones, es que hay que celebrar los cambios impulsados por su gobierno a favor de un mayor bienestar de toda la sociedad.

“Esas expresiones de que yo tengo esto, o pobre gente que no tiene, no son expresiones de mala fe. Es una mentalidad que prevalecía. Lo veían y lo siguen viendo como algo normal”.

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA

PREGUNTA: ¿Qué opinión le merece este tipo de políticos que viven tan alejados de la realidad de México?, que se supone que deberían representar al pueblo, pero que de pueblo no tienen nada y, por el contrario, sólo viven sumergidos en su burbuja de privilegios despegados de lo que en realidad atañe al pueblo mexicano.

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Bueno, lo que está pasando es que hay un cambio de mentalidad, son nuevas circunstancias y hay quienes no advierten de que existe una nueva realidad y que ya no se puede, como siempre lo digo, poner vino nuevo en botellas viejas.

Entonces, ¿qué pasaba?

Había una especie de enajenación en donde era normal hacer muchas cosas, se le aplaudía al corrupto, se le ponía de ejemplo; el que robaba ni siquiera perdía su respetabilidad, era normal el que se utilizaran expresiones racistas, que no voy a repetir, porque era una falta de conciencia, así, casi colectiva.

Entonces, una persona pensaba que no estaba mal decir cualquier cosa, lo veía normal, el obtener una ganancia ilícita se pensaba que era un negocio y que producto de la habilidad y de que era porque se tenían buenas agarraderas, buenas influencias, y había que colarse.

Y esas expresiones de que: ‘Oye, yo tengo esto’ o ‘pobre gente que no tiene’ o cosas de ese tipo, no son expresiones, vamos a decir, de mala fe, era una mentalidad que prevalecía, lo veían y lo siguen viendo en algunos casos normal.

Es como el caso del rey que llegaron a manifestarse al palacio y escuchaba las voces y les pidió a sus vasallos que le dijeran que por qué esa multitud y por qué gritaban, qué querían. Y uno de los vasallos le dice: ‘Señor, majestad, es que dicen que tienen hambre’, y el rey contesta: ‘¿Y qué es eso?’

Pero auténtico, porque así era. Entonces, tenemos que celebrar los cambios que se están dando ahora, que nos estamos fijando en la realidad de los otros, que nos está preocupando la situación de prójimo, que no es nada más cómo nosotros vivimos, sino cómo viven los demás.

Pero no es, yo les aseguro, quienes hacen esas expresiones no las hacen pensando que están mal, las hacen como si fuese una cosa normal. Eso, lo que comentabas sobre el racismo, y de gente académica.

Una vez transmitieron unas grabaciones -ofrezco disculpas, pero lo voy a decir, porque si no, no nos entendemos- transmitieron una conversación telefónica del actual director del INE, Lorenzo Córdova -yo no me atrevo a aquí ponerlas- hablando de manera racista en contra de personas de pueblos originarios. Y estamos hablando de un doctor en Derecho, una eminencia académica. Por eso no hay que confundir la educación con la cultura, la cultura es muchísimo más, pero mucho más que la educación.

Ahí terminamos.