Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

Regularmente las encuestas del periódico El Norte dan mucho que decir a la clase política del estado. Esta vez no fue así. En primer lugar porque no se evaluó al panista Fernando Larrazabal, quien ayer se inscribió para contender, en la competencia interna de su partido, para la candidatura a la gubernatura de Nuevo León.

Los escenarios que plantea la encuesta de marras son ilusorios, simplemente porque, tal vez por falta de tiempo o por que los alcanzó la contingencia política en la metodología, la ausencia de Larrazabal trastoca el ejercicio demoscópico. Felipe de Jesús Cantú no va a ser el candidato del PAN a la gubernatura; Víctor Fuentes no será el candidato; Homero Niño, menos.

Lo destacable, en todo caso, es que el senador de Movimiento Ciudadano, Samuel García, sigue estancado en el último lugar y sólo superaría a Homero Niño. Clara Luz Flores sigue manteniendo una holgada ventaja y Adrián de la Garza mantiene su segundo lugar. La salida de Tatiana Clouthier por parte de Morena, no disminuyó a Clara Luz, al contrario, la benefició en el electorado abierto.

Ya existen candidatos reales, a pesar del proceso interno del PAN. Los perfiles ya se definieron, aunque hasta enero se den formalmente; Clara Luz Flores (Morena), Adrián de la Garza (PRI), Fernando Larrazabal (PAN) y Samuel García (MC).

No estoy muy de acuerdo con la teoría de que exista una alianza tácita entre el PRI y el PAN dependiendo de cómo vayan en las encuestas del próximo año Larrazabal y De la Garza. Si el resabio se convierte en rencor, hay que desvelar si Fernando sigue atado al “quesogate”. ¿Cómo olvidar que fue Adrián de la Garza quien filtró, de la mano de Rodrigo Medina, el desliz del hermano Jonás?

En el punto más bajo de la ingobernabilidad, apenas había ocurrido la tragedia del Casino Royale, Adrián, entonces procurador, filtró los videos de Jonás que su dependencia encontró en el Casino Red, luego de cerrarlo, lo cual provocó el desprestigio del entonces alcalde de Monterrey.

Polvo de aquellos lodos, habrá que ver si la alianza entre Adrián de la Garza y Fernando Larrazabal procede en 2021… aunque, se sabe, la política hace extraños compañeros de cama.