El equipo de videovigilancia de la plaza Altamar, donde se encuentra el bar donde asesinaron a Aristóteles Sandoval, fue robado, informó el fiscal de Jalisco, Gerardo Solís.

También señaló que se han entrevistado a 20 testigos para reconstruir los hechos; sin embargo, aún no hay detenidos.

El fiscal Solis encabezó una diligencia donde se descubrió que el DVR central de videovigilancia de la plaza se sustrajo.

Solis agregó que se sigue encontrando manipulación del lugar de los hechos, pero las autoridades trabajan en cuatro puntos diferentes de Puerto Vallarta.

“AL TRABAJAR CON UN NÚMERO TAN GRANDE DE PERSONAS, VAMOS POCO A POCO CONSTRUYENDO LO QUE VA A SER LA HIPÓTESIS DE LO QUE REALMENTE SUCEDIÓ ESE DÍA, CÓMO SUCEDIÓ, Y A PARTIR DE AHÍ LAS DIFERENTES LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN”, COMENTÓ EL FISCAL.

El personal de la fiscalía estatal labora intensamente para tratar de determinar responsabilidades.

Cabe señalar que todas las armas que se accionaron durante el ataque son de alto calibre por lo que se buscan los casquillos en las zonas cercanas al bar Distrito 5.

Tras el homicidio del exgobernador de Jalisco, se triplicó la seguridad en Puerto Vallarta, especialmente en la zona hotelera y el corredor comercial.

Puerto Vallarta contaba con aproximadamente 50 elementos de seguridad, pero tras el ataque se reforzó la seguridad de manera indefinida. 

Hay 150 policías, 17 patrullas, 34 motocicletas, bicis y sobrevuelos con helicóptero.

Además, la Federación brinda seguridad en los accesos y las zonas “más complicadas” y con “terreno sinuoso”, por medio de operaciones integradas por la Guardia Nacional, la Marina y el Ejército.