La nariz, la boca y los ojos, son las tres puertas de entrada que usa el coronavirus para infectar al cuerpo humano, de ahí que el cubrebocas se haya convertido en un elemento básico de protección en la pandemia que vivimos.

Pero, existe otro elemento utilizado habitualmente por muchas personas, que según un estudio, también podría ser brindar una eficaz protección ante el Covid-19: los lentes.

Un estudio realizado por científicos de China y publicado el pasado mes de septiembre en la revista JAMA Ophthalmology afirma que usar lentes de forma cotidiana a lo largo del día, como lo hacen las personas que padecen miopía u otras enfermedades ópticas, podría ofrecer protección extra para evitar una infección por coronavirus, sobre aquellos que no utilizan anteojos.

¿Cómo evitaría el uso de lentes la infección de Covid-19 a través de los ojos?

A esta conclusión llegaron los investigadores tras analizar los datos de pacientes que ingresaban a un hospital en la ciudad de Suizhou y determinar que apenas el 6 por ciento de las personas con Covid-19 usaban lentes.

Ante ello, los científicos se han planteado dos hipótesis que explicarían tal situación:

  1. Los lentes podrían funcionar como una barrera física que atrapa las pequeñas gotículas activas del virus antes de que alcancen los ojos
  2. El uso habitual de los lentes evita a las personas tocarse los ojosdurante largos periodos de tiempo, en consecuencia, la probabilidad de que se lleven las manos sin lavar a la cara es mucho menor que la de los individuos que usan lentes.

Sin embargo, los autores del estudio reconocieron que hacen falta más estudios para comprobar que alguna de estas hipótesis es real.

A la fecha, se considera que la mayoría de infecciones de Covid-19 ocurre a través de las membranas mucosas de la nariz, donde el virus encuentra un sinfín de receptores celulares ACE2 a partir de los cuales consigue parasitar las células.

Sin embargo, especialistas como Elena Vecino y Arantxa Acera, doctoras en Biología, alertaron en un artículo de ‘The Conversation’ que los ojos poseen características similares que pueden dar paso a una infección:“Si en el ojo existen tantas células con receptores ACE, y además resulta que este órgano está expuesto a las gotitas con virus suspendidas en ambientes contaminados, lo raro sería que el virus no aprovechara las circunstancias. Lo lógico sería que aprovechase su “llave maestra” para entrar en las células de la conjuntiva y reproducirse, causando un aumento de carga viral en las lágrimas”Elena Vecino y Arantxa Acera, doctoras en Biología