Por José Jaime Ruiz

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No se trata de que estén unidos, se trata de ser incluyentes. Formalmente en Nuevo León nos encontramos en precampañas, en realidad las campañas ya empezaron fuerte desde diciembre pasado. La abanderada de Morena y la coalición Juntos Haremos Historia en Nuevo León, Clara Luz Flores Carrales sigue encabezando la intención de voto ciudadano por ser, entre otras cosas, incluyente.

Desde que se separó del PRI, Clara Luz se acercó orgánicamente a la 4T al ser nombrada en febrero de 2019 como presidenta de la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal. Su padrino fue el exsecretario de Seguridad, Alfonso Durazo; su madrina, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Su acercamiento para convencer al presidente Andrés Manuel López Obrador de su candidatura fue fluyendo lentamente, pero en forma constante.

La gran tranca que tenía que brincar Flores Carrales al interior de la 4T era Tatiana Clouthier, quien quiso pero no quiso la candidatura. Tuvo que reunirse López Obrador con Clouthier para salvar el tema. Ya se sabe el cumplimiento de lo ofertado: ser titular de la Secretaría de Economía. Aunque Tatiana nunca va a apoyar la candidatura de Clara Luz, el asunto está sellado.

Como candidata ciudadana, Flores Carrales ha provocado y le han servido en bandeja de plata el ser incluyente. Apenas ayer, Nueva Alianza le levantó la mano como su candidata, siguiendo los tiempos de Juntos Haremos Historia en Nuevo León. La nota fue sumar al político Waldo Fernández, quien mantiene una estrecha relación con la centro-izquierda política de Nuevo León y con el empresariado de todos los niveles. Waldo no sólo podría ser el jefe de campaña, también una especie de vocero que blinde a Clara Luz en diversos temas.

El PRI en Nuevo León fue dividido por el grupo del exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz. Esa ruptura ha sido significativa y le va a costar la derrota al candidato Adrián de la Garza Santos. Teniendo toda la estructura para ganar en 2015, ya que en ese entonces era gobernador Medina de la Cruz, al equivocarse en la sucesión (impuso a Ivonne Álvarez), perdieron avasalladoramente frente a Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco. Hoy, sin la gubernatura, la victoria es inalcanzable.

El PRI medinista excluyó para el 2021 al PRI tradicional. Esa parte relevante del PRI está ahora trabajando orgánicamente a favor de la candidatura de Clara Luz en una especie de PRIMOR. Otra equivocación, también excluyeron al exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, de la posibilidad de la candidatura. Para gran parte de la clase política y empresarial, Ildefonso sería mejor candidato que Adrián de la Garza.

Otra división, la del PAN. La neocúpula panista nunca quiso la candidatura del senador Víctor Fuentes. Hablaron de la posibilidad de candidatos ciudadanos, como Alejandro “el Inge” Rodríguez, directivo del equipo Tigres, o de Carlos Salazar, y no los convencieron. Trataron de allegarse a Clara Luz Flores a través del exgobernador Fernando Canales y de Kana Fernández, quien encabeza la Vieja Cúpula panista, no pudieron.

El PRI cedió todo para una posible alianza con el PAN, inclusive ofrecieron la cabeza de Adrián de la Garza para que los panistas llevaran mano en la decisión. Nada hubo. En diciembre revivió políticamente el exalcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal y, con ello, la exclusión definitiva de Víctor Fuentes quien, en esta ruptura, dividirá al panismo.

En Movimiento Ciudadano todo iba bien encaminado en dos decisiones. El senador Samuel García por la gubernatura y Luis Donaldo Colosio Riojas por la alcaldía de Monterrey, hasta que la política nacional les hizo bolas el engrudo cuando surgió la posibilidad de que Luis Donaldo fuera el candidato de MC a la gubernatura, incluyendo una alianza con el PAN. La decisión de Dante Delgado a despreciar esta alianza provocó el distanciamiento de Colosio con Samuel García. Una elección interna en MC era inviable.

Ahora se impuso la percepción de un distanciamiento, de una ruptura, entre Colosio y García. También se ha hablado del acercamiento de Juntos Haremos Historia en Nuevo León para hacer candidato a Colosio a la alcaldía de Monterrey. El silencio de Luis Donaldo es una indecisión. Al sentirse excluido, prolonga la noveleta.

Clara Luz, como política incluyente, está sacando ventaja. El PRI está resquebrajado, tanto que Adrián de la Garza coquetea con Tatiana Clouthier, a través de Twitter, porque sabe que podría golpear la candidatura de Clara Luz. Dividido, el destino del PRI es la derrota. Fernando Larrazabal, después de imponerse a Víctor Fuentes, requiere una urgente operación cicatriz en el PAN. Samuel García tiene que convencer de nuevo a Colosio y, en la medida de lo posible, sumar al defenestrado Víctor Fuentes a MC. Clara Luz ya se inventó; Adrián, Fernando y Samuel requieren reinventarse.