Anthony Hopkins y Jodie Foster sorprendieron a sus fans al hacer una reunión virtual organizada por la revista Variety a propósito de los 30 años del estreno de la película El silencio de los inocentes.

El actor británico y la actriz estadounidense recordaron sus días de rodaje del clásico del suspenso, en la que interpretaban respectivamente al doctor Hannibal Lecter y la agente del FBI Clarice Starling.

“Esa película fue una aventura que nos cambió la vida a los dos”, aseguró Jodie Foster. Hopkins estuvo de acuerdo y añadió que lo que él más recuerda es que luego de filmar escenas tan oscuras dentro de la celda donde estaba recluido el doctor Lecter, todos se iban a comer como si estuvieran rodando escenas mucho más ligeras.

“¿Sabes lo que siempre recuerdo de eso? Hacemos la escena en la celda y luego vamos a almorzar en ese gran almacén.

“Y yo pensé: ´¡Qué extraordinario! Estamos todos sentados aquí´, y nos habíamos estado mordiendo el uno al otro y haciendo la vida un infierno, y aquí estamos almorzando. No tenía ningún sentido en absoluto. Y por eso es un juego tan divertido. Nos levantamos por la mañana, vamos a un lugar, nos poníamos la ropa de otra persona y hablamos líneas que no tenían nada que ver con nosotros. Y piensas: ´¿De qué se trata todo esto en la Tierra?´. Y ese es el maravilloso y mágico juego de todo”.

Anthony Hopkins aplaudió el personaje de Jodie Foster , una agente de estatura menuda, tratando no solo con un asesino serial, sino también con el machismo que se vivía en ese entonces en el FBI.

“Mi mamá me dijo: ´¿Por qué quieres interpretar a este personaje que es un poco tranquilo y tímido?´ Era casi una vergüenza que Clarice no fuera más grande, más fuerte, tratando de superar el fracaso del cuerpo en el que nació. Entendí que esa era su fuerza. De alguna manera, ella era como las víctimas: otra chica en otra ciudad. El hecho de que pudiera relacionarse con esas víctimas la convirtió en la heroína”, respondió Jodie Foster.

Anthony Hopkins contó qué fue lo que le hizo decir que sí a este personaje, uno de los más recordados en sus 60 años de carrera.

“Recuerdo que estaba en Londres en 1989, haciendo una obra de teatro llamada M. Butterfly. Mi agente me envió un guión y me dijo: ´¿Por qué no lees esto? Se llama ‘El silencio de los inocentes´. Dije: ´¿Es un cuento para niños?´. Era una calurosa tarde de verano, llegó el guión y comencé a leerlo. Después de 10 páginas, llamé a mi agente y le pregunté: ´¿Es esta una oferta real? Quiero saber. Este es el mejor personaje que he leído´. Acabé de leer el guión y Jonathan (Demme, el director) vino un sábado por la tarde y cenamos. Y dije: ´¿Esto es real?´, y él dijo que sí. Era un tipo maravilloso con quien trabajar” .

Hopkins reconoció que uno de los aspectos que más le imponían de hacer esta película era trabajar con Jodie Foster, quien acababa de ganar un Oscar por su trabajo en Los acusados. “No podía creer mi suerte y tenía miedo de hablar contigo. Pensé: “Ella acaba de ganar un Oscar”.

El silencio de los inocentes es de las pocas películas de suspenso en ganar varios premios Oscar: Mejor Película, Mejor Actor (Hopkins), Mejor Actriz (Foster), Mejor Director y Mejor Guión.