Por José Jaime Ruiz

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La llegada del senador Víctor Fuentes Solís a la contienda por la alcaldía de Monterrey causó pánico escénico/electoral al candidato de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas. Para el diputado local con licencia el camino estaba despejado, llevaba una delantera cómoda y el candidato priista Francisco Cienfuegos, a pesar de la guerra sucia emprendida contra Colosio, no era una real competencia.

Las cosas han cambiado. Fuentes Solís, sin haber entrado formalmente a la contienda, ya se posicionó en segundo lugar frente a Colosio Riojas y, probablemente, tenga los arrestos necesarios para superarlo. Víctor Fuentes no ganó la interna panista para la gubernatura simplemente porque Zeferino Salgado, Raúl Gracia y Víctor Pérez no quisieron. Fuentes Solís siempre estuvo vetado.

Con Morena, Luis Donaldo se pasó de tueste. Estiró durante dos meses las negociaciones y al final terminó donde mismo, en Movimiento Ciudadano, soportando los supuestos agravios de Dante Delgado. No le bastaron las llamadas de Julio Scherer, Alfonso Durazo, Mario Delgado, ni los encuentros con Clara Luz Flores Carrales.

Si tenemos que leer psicológicamente a Colosio, hay que descubrir que se siente agraviado (una palabra clave en su genealogía): todo lo agravia. Ahora hace su berrinche por el “agravio” de Morena al invitar a la contienda al excluido del PAN, Víctor Fuentes Solís. Clara Luz nada le debe a Luis Donaldo: lo invitaron, no quiso, allá él.

Tiene razón Colosio al entrar en pánico: no tiene estructura para la campaña, menos para el Día D y el apellido no basta. Por el contrario, Víctor Fuentes tiene una estructura panista bien aceitada y tendrá el apoyo total de Clara Luz, por lo cual harán una mancuerna poderosa.

Mientras Luis Donaldo, dubitativo, deshojaba la margarita, Víctor y Clara Luz, cada uno por su lado, operaban, operaban, operaban. Ahora Víctor tiene la posibilidad de atender y ofrecer la nómina de Monterrey a los demasiados panistas, una nómina que no le interesa a Clara Luz (con la del gobierno estatal tiene).

Entre agravios te veas… Luis Donaldo actuó pasivamente ante el agravio de Dante Delgado y regresó al redil. Víctor Fuentes actúa activamente frente a “la injusticia de la que fue víctima” (Flores Carrales dixit) y abandona el redil panista.

La diferencia entre ellos, en el modo de enfrentar la política, es clara.