Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

Es cuestión de días para que se definan las candidaturas de Morena a los diversos puestos de elección popular. Por lo pronto Adalberto Madero y Ranulfo Martínez ya se decantaron por la coalición Juntos Haremos Historia. Ayer trascendió que Felipe de Jesús Cantú renunció a su militancia panista.

Felipe de Jesús se descartó como diputado federal plurinominal por parte de Morena (esas candidaturas nacionales no le corresponden a Clara Luz Flores) y su opción es ser diputado local plurinominal por la coalición, si acaso ya se agotó su acercamiento con Movimiento Ciudadano.

Algunos miembros de Morena seguirán molestos por el ascenso de Clara Luz, pero la alcaldesa con licencia lleva mano en las candidaturas. No podría ser de otra manera, esa fue la negociación con el presidente Andrés Manuel López Obrador y con el dirigente Mario Delgado.

Desde que se afianzó el fenómeno del PRIAN, la clase política en Nuevo León carece de ideología, la dominan los intereses. Para sobrevivir como grupo, inclusive, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón y su equipo negociaron con el PAN, los independientes se pintaron de azul.

Los panistas desplazados de ayer y hoy, para sobrevivir, requieren de asentarse en siglas diferentes. Hasta ahora, sin embargo, quien ha ofrecido oportunidades diferentes ha sido Clara Luz. En una negociación amplia, se allegó a diversos personajes que aún cuentan con capital político.

El PRI, ya se vio con la (mala) pluri de Ildefonso Guajardo, sigue dándole juego a los medinistas, quienes tendrán las mejores candidaturas a puestos de elección popular. Movimiento Ciudadano aún no resuelve sus conflictos internos (las cuotas). Y el PAN de Zeferino Salgado y Raúl Gracia catapultan a familiares o círculo cercano.

Víctor Fuentes Solís, Felipe de Jesús Cantú y y Adalberto Madero son los ejemplos del nacimiento de otras alianzas, que trascienden al PRIAN y a los independientes. En la entidad de nuevo importan las siglas en la reinvención de una nueva tramoya que arrojará otro decorado político este 2021. La única fidelidad que le importa al político, la fidelidad al poder.