El Vaticano anunció que los empleados que no se vacunen en contra de la Covid-19, podrían ser despedidos. La decisión del Gobernador de la Ciudad Estado del Vaticano, firmada el pasado 8 de febrero, desató un acalorado debate en la pequeña nación. La decisión de vacunarse contra la Covid-19 en Italia y en el resto del mundo, es una decisión personal.

En el decreto se especifica que es una responsabilidad la vacunación, para ayudar a proteger a los trabajadores del Vaticano. Además, de que el comité de asesores del papa Francisco han indicado que existe una responsabilidad moral para vacunarse, pues indican, que “dado que negarse a recibir una vacuna representa un riesgo para los otros”.

En el mismo decreto se especifica que los trabajadores que no presenten una prueba sustentada de su negativa a vacunarse podrían recibir sanciones. Entre las que se destaca “la interrupción de la relación de empleo”.

El Vaticano es una nación ajena a la legislación y a las autoridades de Italia; por lo que las decisiones son tomadas por las autoridades de la monarquía absoluta del micro país, entre los que se encuentra el mismo Papa.

El Vaticano cuenta con más de 5 mil empleados y es quizás la primera nación que en los próximos días habrá concluido la vacunación a los adultos mayores. Incluso, el Sumo Pontífice ya ha recibido la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech.

Hace unas semanas el médico personal del papa Francisco, Fabrizio Soccorsi falleció a causa de la Covid-19.

Fotografía: Regeneración