A casi un año del cierre de escuelas, desde el nivel preescolar hasta el universitario, por la pandemia de coronavirus Covid-19, y la ausencia de medidas dirigidas para atender grupos de la población vulnerables, madres activistas y la Red por los Derechos de la Infancia (Redim) aseguran que las autoridades en México se han olvidado de las mujeres, niñas, niños y adolescentes.

El impacto en las mujeres madres, abuelas o hermanas, ha sido el aumento en los trabajos de cuidados, doméstico, de crianza, de enseñanza y laboral; organismos como el Coneval y la Cepal destacan que el promedio de horas dedicas al trabajo no remunerado en los hogares se ha multiplicado para ellas por el confinamiento que ha traído la Emergencia Sanitaria en México.

En niñas y niños, las consecuencias del encierro se enfocan en ausencia de aprendizaje, de habilidades para socializar, falta de movimiento para continuar con su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Mientras que, en los adolescentes, la pandemia ha ocasionado que haya impactos en su salud mental con condiciones como ansiedad y depresión, según especialistas y la propia Unicef.

Junto a lo anterior, la Redim y madres preocupadas por el tema, destacan que en México existe la ausencia de un debate que comprenda las complicaciones para ambas poblaciones mencionadas y, por parte de las autoridades, desconocimiento de cómo atender y resolver esta crisis que se alarga a la par del cierre de escuelas.

Dificultades que enfrentan las infancias en pandemia

En entrevista con SDPnoticias, Juan Martín Pérez García, director de la Redim, explica que niñas y niños están registrando las consecuencias del encierro en retrasos en su desarrollo metabólico y cognitivo porque la falta de movimiento ya les está generando un retroceso importante en sus habilidades motrices.

Además, para la Redim, las infancias en México estarían enfrentando una “crisis de aprendizaje” por la metodología “arcaica” que implementó la Secretaría de Educación Pública (SEP) al querer regresar la educación a la televisión y no apostar por medios interactivos como el Internet.

“Lamentablemente el cierre de las escuelas también está afectando a niños y niñas víctimas de formas de violencia porque en la comunidad educativa se daban cuenta si había algún tipo de afectación. Esta falta de atención a la violencia, de socialización y crisis de aprendizaje nos están llevando a la puerta de una catástrofe generacional”

Juan Martín Pérez García


Escuela vacía/ Presidencia


Juana Rodríguez es una mamá en México a quien le preocupa el prolongado cierre de escuelas por las afectaciones a sus hijos; considera que la SEP no ha tenido la capacidad de entender las diversas situaciones y contextos para hablar de un retorno seguro no obligatorio que pueda frenar los impactos tanto en las infancias como en las mujeres.

“A mis hijos los veo cada vez más aislados, menos en conversaciones con otros niños y niñas, ya no tienen la costumbre de interacción social y también han pasado por etapas de no querer volver a la escuela. En lo personal, además de mi trabajo, tengo que hacer las labores domésticas y de cuidados”

Juana Rodríguez

Sobre la población adolescente, Pérez García refiere que este sector está enfrentando dificultades porque es la etapa donde construyen autonomía, identidad y pertenencia, teniendo las afectaciones principalmente, en su salud mental como ansiedad, depresión, problemas de sueño y tendencias suicidas.

Adultocéntricas, injustas y machistas las medidas ante la pandemia

Para Juana, pareciera que tanto la sociedad como las autoridades de todos los niveles en México, priorizan situaciones incorrectas pues le parece injusto que se abran centros comerciales y no se hable sobre la apertura de escuelas; “es una total falta de entendimiento de los niños y niñas, de sus necesidades […] son medidas sumamente injustas, una visión de lo económico por encima de lo social y el aprendizaje”.

Por su parte, Nayeli de Ita, integrante de la colectiva Crianza Feminista, señala que las medidas tomadas por los gobiernos fueron aventuradas sin conocimiento de las consecuencias para las infancias y las mujeres pues no consideraron las desigualdades y tal vez, algo “más viable” habría sido discutir en México si era prudente cursar el pasado ciclo escolar a costa del bienestar de niñas y niños.


Clases en Oaxaca/ Cuartoscuro


Además, la Red recuerda que son los niños menores de 12 años de edad quienes, según estudios médicos, menos generan contagios de coronavirus, por lo que las acciones gubernamentales tomadas por la actual administración son adultocéntricas, machistas, clasistas y racistas; y lo necesario para México sería cambiar el enfoque de control de la Emergencia Sanitaria.

“Han manejado la pandemia con una visión adultocéntrica y las infancias no son una prioridad. Se abrieron restaurantes y no parques deportivos, espacios abiertos o escuelas para que niños puedan ejercitarse, moverse; están encerrados violentando su dignidad y derecho a ser tomados en cuenta, a su pleno desarrollo”

Juan Martín Pérez García

Una generación marcada por la pandemia en México

Juan Martín Pérez García detalla que el trabajo de las autoridades en México es coordinar un posible regreso a clases, tomando en cuenta que no todos los centros educativos tienen las condiciones adecuadas como ventilación o agua potable, pero priorizando el interés superior de la niñez y la violencia contra las mujeres.

“Yo quiero que regresen a la escuela para que tengan sus espacios de aprendizaje, de interacción social y asertiva pero también quiero mis espacios de mujer que trabaja y no estar buscando tijeras a la mitad de una junta. Es sumamente injusto que se crea que somos egoístas, irresponsables y que no estamos pensando en el bienestar de nuestros hijos al querer volver”

Juana Rodríguez


Parque cerrado/ Cuartoscuro


También surge la pregunta de por qué los restaurantes están ocupando los espacios públicos y las escuelas no pueden hacerlo; “hay espacios fuera de las aulas como las canchas o las mismas calles, que se organicen porque por qué el restaurante puede tomar la calle y no las escuelas no”.

Nayeli de Ita coincide en que el compromiso mayor tiene que ser con la infancia temprana porque ahí es donde se forma la mayor cantidad de posibilidades de aprendizaje como interacciones emocionales y sociales; y también porque a un año del inicio de la pandemia, el gobierno de México reduce la salud a nivel físico y no mental que es indispensable para el bienestar de las infancias, adolescencia y las mamás.

“Claramente, niños y niñas de esta generación quedarán marcados y todavía falta tiempo para que regresen porque no hay condiciones, al menor todo de este año, por el caos que hay en la estrategia fallida del control de la pandemia”, puntualiza la Redim.