Desierta y sin aglomeración alguna ha lucido a tres días de su inauguración la Línea 3 de Metro, por lo que parece que tantos años de trabajos fueron en vano. Ya sea en “horas pico” o en horario regular, las siete estaciones lucieron vacías por lo cual quienes las usaron estuvieron libres de aglomeraciones.

En los vagones apenas si se podía observar a más de 12 personas en cada vagón, hecho que causó sorpresa entre los usuarios, quienes atribuían a el desconocimiento de la apertura la baja afluencia.

“Tanto que se tardó y muy poco que se escuchó que ya la abrieron, me imagino que por eso están bien solas las estaciones”, dijo un pasajero.

En tanto, otros usuarios aseguraron que la Línea 3 no tiene destino alguno, por lo cual no era viable tomarla.

“Esta línea no lleva a ningún lado, además hay muchos camiones que pasan por debajo y no hay necesidad de tomar Metro y subir tanta y tanta escalera.”

Un hecho que causó intriga entre los asistentes fue le falta de los “vagones nuevos”, pues algunas personas se subían con el afán de conocer la nueva línea y subirse a los vagones chinos.

“Ya llevó rato sentado aquí y ningún vagón nuevo, capaz y están como en el Ecovía, los tuvieron guardados un buen rato y nunca los sacaban.”

Reprueban uso de tarjeta MIA

Un hecho que causó conflicto fue la implementación de la tarjeta “MIA” para poder acceder a la Línea 3, pues aquellos que sí la utilizaron se toparon con la limitante de no saber cómo disponer de la tarjeta.

Los usuarios calificaron como “innecesaria y recaudatoria” la exigencia de usar ese mecanismo.

“Es muy tedioso usar la tarjeta, además de que las maquinas son muy lentas para utilizarlas.”

Durante un recorrido realizado por El Porvenir, se pudo constatar la presencia de personal de Metrorrey para ayudar a los pasajeros a disponer de la tarjeta.

La solicitud de la tarjeta provocó que se formarán filas casi 6 personas, las cuales tenían que esperar por espacio de 5 minutos para poder acceder a su turno y tramitar su tarjeta en la máquina expendedora.