Por Javier Treviño.

@javier_trevino

¿Por qué me convenció Colosio?

Acepté apoyar a Luis Donaldo Colosio Riojas, como consejero externo, en su campaña para Presidente Municipal de Monterrey. Eso lo haré en mi tiempo libre, porque me mantengo muy ocupado con mis responsabilidades en el Consejo Coordinador Empresarial.

¿Por qué me convenció Colosio? Como ciudadano, me hice una pregunta muy seria: ¿a quién le confiarías tu futuro?

Los ciudadanos estamos hartos de la arrogancia, la frivolidad, la corrupción, la división y los pleitos de los políticos. Gobernar es cosa seria; no es tarea ni de un solo hombre ni, mucho menos, de un hombre solo. Los ciudadanos exigen un equipo con capacidad, experiencia, visión y honestidad para gobernar.

¿Qué debemos hacer para convertir a Monterrey en una ciudad exitosa de nuevo? Primero, ponernos de acuerdo en “qué queremos para Monterrey”. Segundo, definir juntos una “Agenda por Monterrey”.

Agenda por Monterrey

Los ciudadanos debemos ser los dueños de la “Agenda por Monterrey” y, además, debemos sentirnos orgullosos de ella. Tenemos una identidad fuerte, basada en las cosas que hacen única la marca Monterrey.

En esta temporada de campañas y elecciones, es urgente un diálogo permanente y el involucramiento de la comunidad. Las ideas creativas son las que se intercambian libremente entre la gente. Debemos alentar a los ciudadanos a participar en la toma de decisiones que les afectan.

El gobierno municipal debe ser honesto, responsable, efectivo, eficiente y confiable. Debe contar con el apoyo de las mejores mujeres y los mejores hombres de Monterrey. Su objetivo es trabajar en asociación con la ciudadanía para alcanzar una visión compartida y lograr las metas de una agenda común.

El desarrollo de Monterrey requiere un ambiente de negocios estable y seguro; infraestructura física de calidad; calles y avenidas impecables; agua potable; manejo de los desechos; tecnologías de la información y comunicación; vivienda y transporte público eficiente; servicios de salud; educación de calidad; guarderías; sustentabilidad, medio ambiente sano; instrumentos para ayudar a las empresas a sobrevivir y crecer; incentivos para crear nuevos negocios; desarrollo de la fuerza de trabajo, capacitación, formación de talento; promoción de la investigación y desarrollo; cultura y recreación; mejorar la calidad de vida; abatir la pobreza.

Se requiere un gobierno que garantice el estado de derecho, regulaciones transparentes y manejadas eficientemente con un mínimo de burocracia.

¿Debemos lograr todo esto? Sí. Pero debemos enfocarnos en dos cosas de la mayor importancia: Uno, Monterrey debe ser el mejor lugar para vivir. Dos, Monterrey debe ser de nuevo la ciudad del emprendedor.

Lo que queremos para Monterrery

Colosio me convenció. Comparto su visión. En mis conversaciones con Luis Donaldo me han quedado muy claras sus prioridades. Coincidimos en lo que queremos para Monterrey:

1. La participación, el diálogo, la creatividad y la innovación deben ser el sello de la propuesta.

2. En Monterrey no puede haber hambre ni pobreza extrema. Necesitamos una agenda con políticas efectivas de reducción de la pobreza. Las oportunidades son para todos – mujeres, jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad. En Monterrey se respeta y celebra la diversidad.

3. Monterrey exige una educación de calidad para nuestros niños y jóvenes. Vamos a ser los mejores de todo el país. Queremos preparar, atraer y retener a la gente talentosa. Vamos a generar conocimiento y aprendizaje de nuevas habilidades.

4. En seguridad debemos consolidar y fortalecer los avances. Nuestra obligación es garantizar la seguridad para las personas y su patrimonio. Los ciudadanos quieren certeza jurídica y reglas claras. Debemos asegurarnos de que las leyes se cumplan.

5. Monterrey debe garantizar una cultura de la legalidad arraigada en su gente. En una ciudad exitosa hay transparencia y combate permanente a la corrupción, impera la ley y no hay impunidad.

6. También debemos crear oportunidades de recreación y esparcimiento para fortalecer la vida de los barrios y las colonias. Apoyar una vida cultural diversa. El gobierno municipal debe ser promotor de la cultura, no sólo de las actividades artísticas, literatura, pintura, drama, escultura, fotografía, música, danza, sino también de las industrias culturales de radio, cine, televisión, producción de música, edición de libros, nuevos medios, internet, videojuegos. Los jóvenes que entran en la producción cultural desarrollan confianza en ellos mismos, creatividad e imaginación.

7. Los espacios públicos deben ser accesibles, bien diseñados y cuidados. Es la esencia de un tejido social fuerte. La planeación y ejecución del desarrollo urbano debe ser pensando en la gente. Queremos una ciudad en donde se cumpla con los más altos estándares de diseño y construcción sustentable de edificios, infraestructura y de servicios de transporte.

8. Queremos una ciudad en donde sea fácil para todos recorrerla. Los ciudadanos merecen una variedad integrada y eficiente de opciones de transporte, movilidad urbana de excelencia. Nos toca resolver ya, de una vez por todas, el grave problema de transporte y vialidades del área metropolitana.

9. El gobierno municipal tiene que apoyar a las empresas. Debe retener, fortalecer y expandir las empresas existentes en la comunidad. Es lo mínimo que puede hacer. Esos negocios ya existen y contribuyen con empleos, ingresos e impuestos. Una ciudad exitosa requiere infraestructura y una cultura favorable para los negocios y el emprendimiento. La ciudad debe procurar el acceso a créditos y recursos para facilitar la fundación de empresas.

10. Ante el reto del TMEC y el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, Monterrey tiene que atraer inversiones de empresas globales, promover clústeres en donde las cadenas de valor estratégicas se beneficien por la proximidad, habilidades relevantes, innovación, productividad y competitividad. Eso genera empleos y riqueza para Monterrey.

11. Monterrey debe fomentar el emprendedurismo y apoyar a quien quiere crear micro, pequeñas y medianas empresas. Se requieren mentores, estudios de factibilidad, sondeos de mercado, planes de negocios, licencias, permisos, acceso al capital, seminarios, incubadoras de negocios, desarrollo de capital humano. No basta con ferias de empleo.

12. El gobierno municipal debe poner atención a la economía informal. Con bajos ingresos, sin protección social, la informalidad no es un camino para salir de la pobreza. El reto es formalizar.

13. El desarrollo económico y urbano van de la mano de la protección del medio ambiente. El gobierno municipal puede apoyar la innovación y la sustentabilidad, mejorar la eficiencia energética, desarrollar sistemas de transporte público sustentables, reciclar basura, tratar el agua residual, limitar las emisiones de gases, aumentar el uso de energía renovable y tecnología verde en las instalaciones del gobierno, favorecer a las empresas locales que compren productos y servicios verdes.

14. Una ciudad exitosa es donde los ciudadanos cuentan con servicios accesibles, con infraestructura digital y de telecomunicaciones para mejorar la conectividad. El verdadero líder es quien anticipa, visualiza y entiende las nuevas tendencias como la inteligencia artificial, la industria 4.0, la ciencia de datos para transformarla en una ciudad inteligente.

Para una ciudad exitosa, su gobierno tiene que ser ejemplo de liderazgo.

Sin duda, una comunidad local fuerte es el cimiento de una nación próspera. Pero requiere apoyo y financiamiento. No podemos esperar mucho del gobierno federal. Ellos tienen sus ideas peculiares, sus propios datos, sus grandes proyectos y sus programas sociales. Pero eso no beneficia a Monterrey.

Para que nuestra ciudad sea exitosa, su gobierno tiene que ser ejemplo de liderazgo, estar más cerca de la gente, conocer sus activos y pasivos, los temas que preocupan a las comunidades, convocar a todos los ciudadanos para hacer frente a tiempos difíciles.

Los retos que tenemos son enormes. El gobierno de Monterrey debe ponerse en la línea de combate. El presidente municipal es quien ve cara a cara a la gente, todos los días, sabe de su capacidad, de sus necesidades y aspiraciones. Nadie quiere más confrontación. Lo que se requiere es un liderazgo diferente para generar prosperidad y desarrollo económico incluyente.