La contaminación en Monterrey y su área metropolitana sigue en aumento día con día, y con ello las enfermedades respiratorias. Alergias, como le llaman muchos, reducen la calidad de vida de miles de personas a quienes se les dificulta respirar en días con mala calidad del aire, lo cual es habitual en la metrópoli.

Si bien se esperaba que la situación mejorara con la pandemia de Covid-19, que en teoría trajo una reducción en la movilidad por algún tiempo, no fue así. Una capa de smog que afecta las vías respiratorias, los ojos y en algunos casos la piel, es el común denominador.

El contaminante que predomina son las partículas menores de 10 micras (PM10), y las partículas menores a las 2.5 micras (PM2.5). Los incendios forestales que se registraron simultáneamente durante los últimos días, principalmente el de la Sierra de Santiago, vinieron a agravar aún más la situación.

Muertes por contaminación

Alfonso Martínez Muñoz, director del Observatorio Ciudadano del Aire en Monterrey, dijo que se encuentran evaluando cómo se está reflejando esto en la contaminación atmosférica.

“Cuando hay días en los cuales, la contaminación se exacerba porque no hay viento, porque hay inversión térmica, porque hay estabilidad atmosférica, las concentraciones máximas no son tan altas como las que eran antes de la cuarentena… Se tiene que trabajar en las industrias, se tiene que trabajar en las fuentes de área al mismo tiempo.”

Martínez Muñoz, dijo que lo único que queda claro es que no es suficiente reducir el tráfico para bajar la contaminación en el área metropolitana de Monterrey.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 3.8 millones de personas mueren prematuramente por enfermedades atribuibles a la contaminación del aire. Destacan accidente cerebrovascular, cardiopatía isquémica, neumopatía obstructiva crónica y cáncer de pulmón, son atribuibles a la exposición al aire de interiores contaminado. Asimismo, más del 50 por ciento de las muertes por neumonía en menores de cinco años son causadas por partículas inhaladas con aire contaminado.

En 2015, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó por unanimidad una resolución sobre la contaminación del aire y la salud, en la que se pedía la integración de los problemas de salud en las políticas nacionales, regionales y locales relacionadas con la contaminación del aire.

No hay cumplimiento

Se estima que el 98 por ciento de los países con ingresos bajos y medios no cumplen con los niveles seguros de calidad del aire, mientras que en los países de ingresos altos ese porcentaje disminuye al 56 por ciento.

Estudios reportan incremento en las tasas de morbilidad, principalmente en síntomas respiratorios y visitas a servicios de urgencias por enfermedades respiratorias, así como disminución de la función pulmonar, respuesta inmunológica alterada o predisposición a infecciones respiratorias y exacerbación de cuadros asmáticos.

Los síntomas de bronquitis en niños asmáticos aumentan en relación con la exposición prolongada, la disminución del desarrollo de la función pulmonar también está asociada.

También destaca el incremento en las tasas de mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Mejorar la calidad del aire, en las ciudades debe ser prioridad absoluta para gobiernos, ayuntamientos y planificadores urbanos. La neumóloga María de Lourdes Carranco Aguilar, señaló que predominan las enfermedades de origen viral y bacteriano, por lo que ante la presencia de malestar se debe acudir lo más pronto posible al médico para recibir el tratamiento adecuado.

Una exposición prolongada al aire contaminado puede tener efectos permanentes sobre la salud como envejecimiento acelerado de los pulmones y pérdida de la capacidad pulmonar, menor función pulmonar, desarrollo de enfermedades como asma, bronquitis, enfisema y posiblemente cáncer.

“Muchas de las ocasiones solemos automedicarnos, pero es muy importante acudir inmediatamente a su médico de confianza para tener un diagnostico detallado y así evitar mayores complicaciones.”

Las afecciones más comunes son rinofaringitis bacteriana (que afecta nariz, y faringe); faringitis, bronquitis, bronqueolitis, neumonía, mientras que los pacientes que padezcan enfermedades pulmonares crónicas como bronquitis crónica, enfisema pulmonar y asma, podrían agudizar sus episodios.

Población vulnerable

Entre los grupos de población más vulnerables están quienes se encuentran en los extremos de la vida como lo son niños y niñas, adultos mayores, o mujeres embarazadas. Por otro lado, la especialista llamó a identificar de manera oportuna los síntomas para determinar si es una infección que requiere tratamiento antimicrobiano.

En esta época, los cilios (pequeñas vellosidades) y las mucosas nasales respiratorias que conforman el sistema de defensa natural que tenemos en la nariz, disminuyen la movilidad, lo que favorece el paso de microorganismos que pueden penetrar más profundamente en el organismo. Aunado a estas situaciones, Carranco Aguilar, señaló que otros de los factores externos, como la contaminación o la falta de ventilación en oficinas y casas facilitan el contagio si se convive con personas infectadas.

Al año, el Seguro Social otorga alrededor de 5 millones 694 mil 604 consultas por enfermedades respiratorias, de las cuales. 1 millón 903 mil 098 son niños y niñas de 0 a 9 años de edad y 1 millón 607 mil 899 son personas de 60 y más años. La especialista, destacó la importancia de implementar medidas que disminuyan el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias, entre las cuales se encuentran lavarse las manos constantemente y mantener el hogar ventilado.