La siembra de árboles que no son nativos a la entidad genera no sólo problemas de estética en la infraestructura de las banquetas del área metropolitana en donde son plantados, sino que además afecta a las especies arbóreas nativas, por lo que la asociación Reforestación Extrema publicó una lista de árboles que sí pueden ser sembrados en banquetas.

Al señalar que el uso de encino siempre verde de manera intensiva durante los últimos 20 años ha provocado un monocultivo, Reforestación Extrema recomendó detener el uso de esta especie y promover las demás para que haya mayor diversidad arbórea.

Es importante destacar que un monocultivo trae consecuencias ambientales que incluyen cambios al ciclo del agua, la disminución de la variabilidad genética de las especies y amenazas a la biodiversidad.

Ante ello recomendaron algunas especies nativas para banquetas que podrían servir en el área metropolitana, tal como: palo blanco, anacahuita, olmo, duraznillo, anacua, sicomoro, encino roble, encino chinkapin, encino memelito, encino bravo y encino blanco.

También recomendaron la especie crespón, que, aunque no es nativa, se considera una especie adaptada porque no es invasiva y es muy resistente al clima de la localidad, esto aunado a que es un gran polinizador. De esta forma, señalaron que, a la hora de realizar la siembra de árbol, se debe revisar el ancho de la banqueta, la ubicación de la tubería, las luminarias y los transformadores.

“Tu árbol debe medir entre una y dos pulgadas de diámetro. La altura no importa. Cuando nos referimos a que no debe medir de uno a dos pulgadas de diámetro nos referimos al ancho de su fuste (tronco)”, señalan los expertos ambientalistas.