San Marino ha sido el único país de Europa que logró detener la propagación de la Covid-19 con ayuda de la vacuna Sputnik V. El microestado europeo, San Marino fue una de las pocas naciones en el continente que no había adquirido ninguna vacuna contra la Covid-19. Sin embargo, gracias a la adquisición de la vacuna rusa, Sputnik V el país que se encuentra en el centro de Italia logró convertirse en un “enclave protegido”.

De acuerdo con el periódico The Washington Post se indicó que en un principio San Marino iba a depender completamente de Italia para la adquisición de vacunas. San Marino iba a recibir una de cada 1,700 dosis suministradas por Europa a Italia se entregarían a la nación.

El acuerdo requería no sólo la aprobación de Italia, sino también de Bruselas y de los proveedores de las vacunas. Por esta razón el acuerdo tuvo un retraso de casi dos meses, por el extenso papeleo.

Una vez que comenzaron las demoras, nos encontramos frente a una protesta muy fuerte de los ciudadanos”, indicó el ministro de Salud, Roberto Ciavatta. Por lo cual, San Marino decidió consultar la opción de comprar vacunas contra la Covid-19.

Debido a que el país no es miembro de la Unión Europea, no depende de un regulador de medicamentos. Así que pudo adquirir 15 mil dosis de la vacuna Sputnik V, para inmunizar a más de 7 mil 500 personas.

Con esto se logró impedir que el único hospital con el que cuenta el país, colapse ante el aumento de casos de Covid-19.

El 85% de las vacunas que San Marino son la Sputnik V, mientras que algunas son las de Pfizer-BioNTech. De esta forma el país logró enfrentar a la pandemia; entre tanto, otras naciones de la región han visto retrasada la vacunación.