El pasado 26 de marzo el cohete Falcon 9 de SpaceX se desintegró al reingresar a la Tierra tras liberar varios satélites Starlink, si bien parecía que el vehículo espacial había desaparecido en la estratosfera, en realidad los pedazos se desperdigaron por una gran extensión de terreno, tanto así que uno de estos cayó en una granja.

Lo anterior fue reportado por la oficina del sheriff del condado de Grant, en Washington, Estados Unidos; lo que parece ser uno de los recipientes de presión del Falcon 9 se precipitó sobre el terreno de un granjero creando un mini cráter de 10 cm de profundidad.

SpaceX no dio detalles de lo ocurrido, simplemente se limitó a ser contactada por las autoridades para decidir qué hacer con los residuos de su cohete. De igual manera, no se dieron más detalles acerca de la naturaleza del pedazo y el lugar donde se encontró a petición del dueño del terreno.

SpaceX y Falcon 9 ya habían tenido un incidente similar

Este no es el primer incidente de SpaceX y el Falcon 9 relacionado a la “basura” generada por el cohete cuando explota en el espacio cercano a la Tierra; en 2014 el vehículo tuvo un incidente similar fragmentándose en el cielo, lo que provocó que un pedazo cayera en un terreno de Brasil.

Si bien SpaceX tiene una rigurosa fase de pruebas para evitar que se den este tipo de incidentes, ya quedó demostrado que eso no significa que todos los vuelos del Falcon 9 sean perfectos.


‘Falcon 9’ Space X

En el caso de Washington, la empresa declaró que el percance se debió a un motor que no pudo encender por falta de combustible, lo que provocó que se saliera de ruta y volara en mil pedazos.

Aunque en la teoría se establece que este tipo de accidentes sucedan en áreas despobladas (por ello las plataformas de aterrizaje están en medio del océano), la misma rotación de la Tierra, hace que sea impredecible definir donde caerán todos los restos de los cohetes.

Con información de Twitter.

Fotografía: SpaceX