El caso Colosio

Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

La contienda por la alcaldía de Monterrey se está cerrando entre el candidato del PRI, Francisco “Paco” Cienfuegos y Luis Donaldo Colosio Riojas. La candidata del PAN, Yolanda Cantú, es apenas un florero que, paradójicamente, no decora la elección. El candidato de Morena, Víctor Fuentes, cada vez se aleja de cualquier posibilidad de triunfo: Morena lo arrastra hacia abajo y sus problemas de campaña son las finanzas.

El gran positivo de Luis Donaldo es su apellido; su gran negativo: no sabe hacer campaña y cada vez se vuelve más arrogante. La consecuencia de lo anterior es que Colosio Riojas va a llegar sin fuerza al “Día D”, el domingo de las elecciones. Lo que está en juego no es una diputación local, que ya ganó en un distrito panista, lo que está en juego es la alcaldía de la segunda ciudad más importante del país, Monterrey.

Para ganar Monterrey se necesita estructura, hacer pagos a las vecinas y vecinos líderes no para que sean sólo representantes de casilla sino para que sean multiplicadores del voto desde meses antes de las elecciones. Para ganar Monterrey, exacto, se necesita dinero, mucho dinero, y Colosio no lo tiene.

Cada elección requiere de “topos”, personajes que desentrañan el drenaje político de la ciudad, lo subterráneo, para poder actuar y comprar voluntades. El apellido pesa, pero sin trabajo de campo, sin suelo y subsuelo, sin estructura, no se ganan las elecciones.