Por José Jaime Ruiz

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@ruizjosejaime

El próximo domingo se llevará a cabo el “Debate META21” en el que participarán los siete candidatos a la gubernatura de Nuevo León: “Clara Luz Flores, candidata de la coalición Juntos Haremos Historia por Nuevo León; Adrián de la Garza, del la coalición PRI-PRD Va fuerte por Nuevo León; Fernando Larrazabal, del Partido Acción Nacional (PAN); Carolina Garza, del Partido Encuentro Social (PES); Samuel García, de Movimiento Ciudadano; Daney Siller, de Redes Sociales Progresistas y Emilio Jacques, de Fuerza por México se verán frente a frente para exponer sus propuestas”.

La participación de Carolina Garza, Daney Siller y Emilio Jacques, con todo respeto, será una participación insignificante. Si existe el voto útil, también existe el voto inútil. Tendrán sufragios, sin duda, pero no pesarán en el resultado. El debate de Multimedios será el debate de la inflexión. ¿Cómo llegan los otros candidatos? ¿Quién va en ascenso, quién a la baja, quién se estanca?

El tira-tira entre Samuel García y Adrián de la Garza los ha hecho perder puntos; Fernando Larrazabal no ha encontrado su narrativa; a contrario sensu, Clara Luz Flores ya encontró la suya.

Para Fernando Larrazabal tal vez el debate le signifique la última oportunidad de entrar en competencia con sus adversarios. El problema de Fernando siempre fue interno: llegó tarde, llegó cuando las negociaciones entre el PRI y el PAN ya habían entregado la plaza de Monterrey a través de la candidatura de Yolanda Cantú, llegó con un PAN dividido en extremo donde las tres tribus, las de Zeferino Salgado, Raúl Gracia y Víctor Pérez despedazaban, por posiciones políticas, al partido. Con todo en contra, Larrazabal no ha podido insertarse en la competencia. Si el domingo no da un golpe de fe, su candidatura será inviable.

En los últimos días, Samuel ha sufrido revés tras revés. Escribí que no le creyera a las encuestas del periódico El Norte: estaban infladas. El video cuando, de chamaco, baila en una fiesta organizada por el crimen organizado, lo dañó y lo dañará. El problema no es el baile, un chico de diez años ni escoge a dónde lo llevan ni escoge a sus parientes. Como con Clara Luz, el problema es la mentira, decir que no conocía al June, por un lado, por el otro, la relación familiar de su padre con los tamaulipecos y la posibilidad de lavado de dinero, esa es la percepción que se puede imponer. Otro revés: su esposa influencer, Mariana Rodríguez, ya no podrá hacer propaganda en sus redes sociales. Samuel llega al debate a la baja.

Adrián de la Garza sigue estable, no crece lo suficiente o tal vez perdió puntos. El tira-tira con Samuel lo dañó menos. La posibilidad de sus relaciones con los Zetas no se impusieron en la percepción. Lo que lo sigue minando es desconocer su cercanía con el exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz. Lo repito: Rodrigo estará en la boleta y el próximo domingo las fotografías entre ambos serán de nuevo exhibidas. Para avanzar, Adrián podría mostrarse ecuánime, proactivo: caer en la provocación es caer en el error.

Quien llega mejor posicionada es Clara Luz, aunque no sé si mejor preparada. Su narrativa femenina y feminista, sus propuestas de vacunación y seguridad, el encuentro con los empresarios del grupo de los 10, su mea culpa con el video del perdón la blinda frente a las mentiras de sus adversarios. Clara Luz va por el voto femenino y feminista, lo cual la reposiciona en la carrera por la gubernatura. Y puede usar su experiencia en materia de seguridad, pero también su cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Por lo pronto, sería un error de los otros candidatos revivir el Caso Raniere. Clara Luz va al alza.

¿Por qué es tan importante el “Debate META21? Porque podrá definir si se acaba la competencia a tercios y empezamos a pensar en sólo dos candidatos o un candidato y una candidata.

Una recomendación para todos: los debates también se ganan en los postdebates… ahí siguen las redes sociales.