Por Eloy Garza González.

Ayer participé una vez más en el programa “Los Periodistas”. Respondí junto con Mentor Tijerina y Mónica Agredano la siguiente temática que enumero a continuación, añadiendo mis respuestas:

1.- ¿Por qué ganó Samuel García?

En las campañas electorales siempre se fijan dos posturas: la continuidad y el cambio. Por lo general gana el candidato que propone el cambio. Ser el representante de la continuidad significa un lastre de arranque. Samuel García supo posicionarse como la encarnación del cambio. Polarizó la campaña entre vieja y nueva política. Entre jóvenes y viejos. Entre región y centro. En todos estos escenarios el cambio lo representaba la nueva política, los jóvenes, la región. La continuidad lo representaba: la vieja política, los adultos y el centro. En sus panorámicos Samuel sacaba a empujones al PRIAN y a Morena. Y les dibujó rostros: Adrián y Clara Luz.

2. ¿El futuro de los que no ganaron?

Si es persistente, Clara Luz podrá volver a ser candidata: es joven. Si en el ínter le dan un espacio en el equipo de seguridad de AMLO, ¡qué bueno! Y si la designan super delegada en Nuevo León, mejor para ella. La derrota no implica una loza. Es aprendizaje. Igual para Adrián de la Garza. En Nuevo León hay varios casos (contados, eso sí) de candidatos que ganaron hasta la segunda vez. Los dos principales ejemplos: Natividad González Parás y Fernando Canales Clariond. Así que en esta vida nada es definitivo, sólo la Parca.

3. ¿Congreso local PRIAN?

Hace algunos años se publicó un libro de Esteban David Rodríguez bajo el título “Los dueños del Congreso” ¿Tienen dueño los Congresos locales? Sí. ¿Quiénes? Los que controlan los partidos mayoritarios. Ellos mandan y deciden. En el Congreso de Nuevo León el PAN será la primera fuerza con 15 curules. Al PRI le tocaron 14 escaños y será la segunda fuerza. En tercer lugar, queda MC con 6 diputados. Morena con 3, el Verde con 2 y Nueva Alianza con 2. Si este tablero no se mueve, el PRIAN influirá en la posibilidad de contraer (o no) más deuda pública, la ratificación de los funcionarios de primer nivel del gobernador, la aprobación de la cuenta pública del gobierno estatal y los 51 municipios y el posible desafuero del mandatario. No es poca cosa: en otras palabras, son funciones de cuidado.

4. ¿Cuáles son las primeras tareas del gobernador electo?

Por principio de cuentas, formar un gabinete de transición. Es más importante de lo que se cree el proceso de entrega recepción. Samuel García ya declaró que empezará de una buena vez y no hasta septiembre como marca la ley. Es buena señal. Por otra parte, Samuel necesita tender puentes con sus opositores. Entiendo que lo está haciendo. Hay heridas que se debe cerrar, lastimados que se deben sobar y principalmente hinchados de orgullo y banalidad que se deben desinflar. Nadie del equipo de Samuel debe creerse ganador de la lotería. Les regalaron un elefante con la promesa de llevárselo a sus casas y darle de comer.

5. ¿Las oportunidades para Samuel?

Diré algo que nadie dice: los gobiernos estatales no pagan a tiempo sus compromisos como aguinaldos a maestros, burócratas y CENDIs. Y no los pagan no porque no tengan recursos. Lo hacen para ganar intereses bancarios. Así de simple. Si se retrasan un mes, las instituciones de crédito les abonan más intereses a las arcas públicas. Este excedente no sirve únicamente para cubrir gastos imprevistos; sirve para mejorar las calificaciones de su calidad crediticia: el llamado Fitch Ranking. Si el gobierno prueba que tiene una calificación BBB para cumplir con sus obligaciones financieras, le prestan más dinero. Esta jugada de jinetear dinero no está muy bien vista, pero a veces no les queda de otra. Ni modo.

6. ¿Cuál será el gabinete de Samuel?

Hace bien el gobernador electo Samuel García en ratificar por un lapso al Tesorero Carlos Garza. Eso da tranquilidad a las instituciones bancarias de que se mantendrán las obligaciones de pago. Es una garantía. Hace bien Samuel en elegir a un servidor público con buena trayectoria y mejor imagen llamado Hernán Villarreal en la Secretaría de Gobierno. Es verdad que hay que asignar posiciones a los organismos patronales, pero sin abusar. Y habrá que formar nuevos cuadros políticos que se la deban a Samuel y no sean importados de otros corrales.