El bajo nivel que comienza a manifestar la Presa de la Boca ubicada en el municipio de Santiago, Nuevo León comenzó a encender la alarma de comerciantes que laboran en este paraje turístico. Las unidades utilizadas para la navegación como chalanes, catamaranes y lanchas quedaron ya varadas en tierra, ya que el agua disminuyó de manera considerable.

Esta situación, a decir a de las personas que ofrecen este tipo de servicios en la presa, tiene más de cinco días. El vital líquido comenzó a bajar de nivel de manera considerable hasta que las embarcaciones quedaron atrapadas.

“Se lleva mucho trabajo para mover la unidad. La presa dio un bajón muy fuerte y pues sabemos que el agua se necesita mucho para la gente de Monterrey. Pero bueno, que sea lo que Dios quiera”, dijo Jaime Villarreal.

A pesar de que el Gobernador del Estado, Jaime Rodríguez Calderón descartó que Nuevo León vaya a sufrir una crisis de agua, la realidad dice todo lo contrario. De acuerdo con la información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa tiene una capacidad de llenado actual de 24 millones de metros cúbicos (Mm³), es decir, cuenta con un porcentaje de llenado del 70 por ciento, apenas hace dos días el llenado era del 71 por ciento.

Ante esta situación, tres unidades de navegación quedaron fuera del agua, lo que ha sido preocupante para sus dueños, esperando poder moverlas al vaso de la presa para poder trabajar en estos días.

“De una semana para acá, comenzamos a ver con preocupación la disminución de agua. Sabemos que el agua de Cerro Prieto se está acabando y tememos que esto vaya también a pasar en Santiago”, aseveró Artemis Solís.

Los habitantes de toda esta zona señalaron que cuando la presa alcanzó su nivel más bajo, así comenzó, perdiendo agua.

De las tres presas que existen en Nuevo León, la de Cerro Prieto ubicada en Linares es la más vacía con 43.43 millones de metros cúbicos, es decir, el 15 por ciento. Mientras que el almacenaje del Cuchillo es 591 millones de metros cúbicos, es decir un 52 por ciento.