La organización internacional de defensora de derechos humanos, Human Rights Watch (HRW), exigió al gobierno de Afganistán que deje en libertad a varios menores de edad que se encuentran detenidos. De acuerdo con HRW, a los menores se les acusa participar presuntamente en la organización terrorista del Estado Islámico, así como con la célula de los Talibanes que operan en el país.

Se informó que se tortura a los menores mientras se mantienen en custodia; además, tienen que trabajar para su reintegración en la sociedad. Los menores se mantienen aislados en instalaciones militares, donde firman presuntas confesiones sin que las hayan siquiera entendido.

La ONG señala que la mayoría de los menores reciben sentencias de hasta 15 años de prisión, se les acusa de terrorismo; incluso, señalan que algunos permanecen en prisión por el sólo hecho que sus padres sean parte de dichos grupos.

La Misión de Asistencia de la Organización de Naciones Unidas en Afganistán, detalla que el 44% de los menores entrevistados en estos campos militares de reclusión han declarado ser víctimas de tortura. El informe realizado entre 2019 y 2020, señala que hay menores que llevaban hasta 10 años de reclusión.

Aunque el gobierno de Afganistán y los Talibanes comenzaron conversaciones en septiembre de 2020, los avances para solucionar el conflicto, ha tenido un avance lento. Mientras que las tropas rebeldes avanzan en la toma del terreno, en tanto las tropas internacionales se han replegado.