Por Eloy Garza González

Tiene razón, sobre todo en temas electorales. A ojos vistas la mayoría de los candidatos a cargos de elección popular rebasaron los topes de campaña. Sobre todo aquellos que postularon los partidos grandes para gobernadores y las principales alcaldías en disputa.

El INE decidió multar por $55 millones de pesos a Samuel García y a Mariana Rodríguez. Se excedieron los consejeros. No son más que unas simples historias de Instagram como las que suben por millones diariamente chicos y grandes. La multa absurda es suficiente para poner en entredicho una elección, que nos guste o no, Samuel ganó arriba de los 9 puntos.

Se trata de una matemática del INE especializada no en perseguir delitos sino en amedrentar. Fueron tan precisos estos cálculos de los consejeros de INE que tuvieron que determinar un cierto número de historias, fotos y publicaciones en la página de Mariana y luego multiplicarlos por un monto arbitrario. ¿Para qué?

Muy simple: para no rebasar los gastos de campaña que el INE carga a la cuenta de Samuel. Por eso le suman $27 millones 860,000 pesos a los gastos de campaña del gobernador electo de Nuevo León.

De esa manera creen tener contra las cuerdas a Samuel porque según ellos sólo le bastarían $2 millones de pesos más para rebasar el límite de los gastos de campaña.

Si a estos señores se les antoja en las próximas semanas sumarle $3 millones de pesos extras en gastos más a Samuel, ya lo tendrán sometido. ¿Así o más dictatoriales nuestros consejeros electorales?

Por otra parte, la ley electoral no puede ir encima del código civil. Es una obviedad que la esposa de un candidato lo apoye en sus redes sociales.

Nadie tiene más derecho que yo sobre a quien apoyo o a quien critico en Facebook. Por más marca registrada que yo sea. Además añadamos a eso que es su pareja, su esposa.

Muy fácil hubiera sido para Samuel simular una transacción por un par de pesos con su esposa. Y así se hubiera ahorrado la persecución del INE.

Pero no se vale que en México se tengan que simular y falsear transacciones porque así se respeta mejor la ley.

Por ejemplo, para que se den cuenta del absurdo de esta situación pregunto lo siguiente: ¿Qué harán con todos los artistas, cantantes, influencers que se lanzaron como candidatos a puestos de elección popular? ¿Dónde termina la persona y dónde empieza la marca registrada?

México es un país de grilla, de leyes puestas a modo y de muy poco sentido común. Samuel García ganó. Ni modo. Déjenlo gobernar.