Por Eloy Garza González

El presidente López Obrador visita este fin de semana Badiraguato, Sinaloa. La versión oficial es que su viaje consiste en supervisar los avances de la carretera que une dicho municipio con Guadalupe y Calvo.

Como la consulta sobre los ex presidentes es este domingo, el presidente no podrá publicar su agenda de ese día. Una explicación a todas luces inconsistente.

Ni AMLO ni nosotros somos ingenuos. Todo mundo sabe que Badiraguato es el epicentro del cártel de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El argumento oficial es que no porque sea tierra del Chapo, el presidente debería evitar ir a esa región “que también demanda obra pública”.

Si. Pero lo destacable es que lo haga este fin de semana precisamente cuando por ley no puede revelar públicamente su agenda.

Esto levanta sospechas bien fundadas de que el presidente va a Sinaloa a cubrir otra agenda adicional.

Y reafirma tal sospecha el dato tan repetido de que el pasado 20 de Marzo de 2020, saludó ahí a la madre del Chapo.

En política nada es casualidad. Por cierto, tampoco en el mundo del narcotráfico.

Sin embargo, no transformemos de antemano una sospecha en una turbiedad. Para nadie es un secreto que el norte de México, de extremo a extremo, es un polvorín.

Para nosotros, vecino del noreste, viajar de Monterrey a Nuevo Laredo implica el riesgo de ser secuestrado. Se juega uno la vida.

Y es imposible olvidar que hace apenas unas semanas, el narco asesinó a 15 inocentes en Reynosa. A plena luz del día. A la vista de todos.

Ayer se reunió Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) con Maki Ortíz, alcaldesa de Reynosa. Y tampoco fue un encuentro casual. No está Santiago para perder su tiempo.

La guerra entre cárteles, recrudecida, se lleva de encuentro a la población civil. Lo mismo en Sinaloa que en Tamaulipas.

Por eso mismo el gobernador electo de Nuevo León, Samuel García, ayer mismo pidió cita al General Carlos Arturo Pancardo, comandante de la Cuarta Región Militar, para coordinarse en el blindaje a Nuevo León contra el crimen organizado. En especial, los municipios de China, General Bravo, Vallecillo y Parás. Además de Los Aldama, Los Herreras, Agualeguas y General Treviño, entre otros.

Si las autoridades de los tres niveles de gobierno están operando una acción conjunta, como me comenta una buena fuente y a ellos se suman los próximos gobernantes como Samuel García, la señal es que se avisora una solución para paliar  la violencia desenfrenada.

Ojalá eso si, que ninguna de estas autoridades lo que en realidad busque sea algún tipo de complicidad con criminales. La paz ya no puede postergarse.