Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Atrasito de la raya, que estamos trabajando.” // Merolico

Ayer cerró su función, recogió sus tiliches y se fue a su casa otro más de los merolicos que durante años dijo tener todas las soluciones a los problemas de Chihuahua y cuando le entregaron la gubernatura, nomás no pudo.

Crítico en los medios, Corral le disparaba a todo lo que se moviera, especialmente del PRI y desde el populismo de su pluma o de su voz fue construyendo una imagen de super héroe que poseía el famoso “Fósforovitacal”, bueno para todos los males, lo que le valió el voto de los chihuahuenses que hoy tristemente lamentan aquella decisión.

Ocupó la gubernatura del “Estado Grande” del 4 de octubre de 2016 y hasta el 7 de septiembre de 2021, tiempo en el cual dedicó sus esfuerzos a perseguir al ex gobernador priista César Duarte y quejarse amargamente de las condiciones en que le heredó la administración estatal.

Con el estandarte de la muy presumida y presuntuosa “Operación Justicia para Chihuahua” Corral emprendió desde el montaje escénico una venganza, un show, para perseguir a Duarte y algunos de sus funcionarios y personajes de Chihuahua, olvidándose de atender las necesidades de la población y el desarrollo de la entidad.

Y así se le fue el tiempo.

Aquel que juraba tener “la receta secreta del cruji-pollo” no sabía ni cómo guisar un huevo y a su falta de visión añadió una absoluta falta de planeación y controles, dejando las arcas estatales hechas un absoluto desastre, de tal suerte que su sucesora, Maru Campos, no tiene dinero ni para pagar el parquímetro afuera del Palacio.

Megalómano, se sintió rey y creyó que desde su trono podía imponer sucesor, lo que pretendió hacer a través de Gustavo Madero quien perdió la elección interna de su partido, el PAN, con Maru Campos y por ello Corral la acusó de estar vinculada con el ex gobernador Duarte, acusación que no prosperó.

Al final Javier Corral se retira de la escena bajo el repudio de los habitantes de Chihuahua, apestado en su propio partido y con más pena que gloria.

Queda demostrado, una vez más, que los populistas que prometen tener todas las soluciones en realidad las poseen sólo en sus fantasías, porque a la hora buena, resulta que no tienen ni remota idea de lo que dijeron conocer a la perfección.

ftijerin@rtvnews.com