Ante el arribo de una ola de haitianos a Nuevo León, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón llamó a no denostar a los migrantes y revivió el proyecto de convertir el municipio de Anáhuac en una «Ciudad Santuario».

En entrevista, el mandatario estatal reconoció que el DIF Nuevo León, albergues y el propio Instituto Nacional de Migración se encuentran rebasados, y recomendó al próximo gobierno impulsar el plan.

Adelantó llamaría al Embajador de Estados Unidos  para que respalde el programa que sería de beneficio para ambas partes, pues al invertir en este se reduciría su problemática en la frontera.

«Están buscando sobrevivir, no debemos de asustarnos, ni denostarlos, son gente como nosotros humanos», resaltó.

«Colombia (Anáhuac) puede convertirse en el lugar para contener la migración si generamos empleo de producción agrícola en esa zona. Ahí tenemos más de 50 mil hectáreas de riego que no se están usando. Se lo propuse al Presidente (Andrés Manuel López Obrador), pero no tuve respuesta».

«Se lo voy a proponer a Samuel (García), puede él también insistir», agregó.