El Consejo Técnico de la UNAM se pronunció en contra de las órdenes de aprehensión que la FGR solicitó contra 31 exfuncionarios y académicos del Conacyt.

El Consejo Técnico de la Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se pronunció en contra de la solicitud de órdenes de aprehensión de la Fiscalía General de la República (FGR) contra 31 ex investigadores y académicos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

A través de un comunicado calificó como «desmedida» dicha petición. La UNAM sostuvo que las personas implicadas en la investigación de la Fiscalía se apegaron a la Ley de Ciencia y Tecnología vigente. Esto, en razón de colaborar con el Conacyt y con el Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C.

Además, expresó su preocupación porque la FGR desacreditó la actividad científica y de la comunidad académica nacional mediante sus «expresiones». Por lo que puso en duda su relevancia y el manejo adecuado de los recursos públicos, sin demostrar pruebas.

“Lo anterior, no puede más que generar un clima injustificado de desconfianza hacia el sector académico y sus instituciones, que son tan necesarios para el desarrollo y para la formación de las nuevas generaciones, con la preparación y espíritu crítico que requiere nuestro país”, señaló.

Comunidad científica ayuda a solucionar problemas nacionales

Aunado a ello, la UNAM subrayó que la comunidad científica y académica ha contribuido a la solución de problemas nacionales; gracias a la generación y aplicación de conocimiento original, formación personal y colaboración con diferentes sectores del Estado.

En este sentido, aseguró que las actividades son supervisada por comités de pares nacionales e internacionales. Igualmente, por instancias gubernamentales que vigilan el cumplimiento de los programas de trabajo y la transparencia. Por lo que si llegara a ocurrir un delito, se sancionaría conforme a la normatividad vigente.

El Consejo Técnico solicitó que las acciones de la FGR se efectúen con «apego a derecho». También manifestó su desacuerdo con las «expresiones infundadas» hacia la comunidad académica porque generan desconcierto y polarización en la sociedad mexicana.